El Gobierno dominicano anunció un plan de desarrollo turístico en la zona sur, la más pobre del país, pero excluyó de ello a la localidad de Bahía de las Águilas, un área protegida del suroeste, objeto de controversias entre los que se oponen y defienden la construcción de hoteles en la zona.
El Estado mantiene un litigio judicial con un grupo de personas que asegura poseer terrenos en Bahía de las Águilas, ubicada en la provincia de Pedernales (suroeste, fronteriza con Haití) y que constituye una de las reservas ecológicas más importantes del Caribe.
Para agilizar el plan a favor de la deprimida región de Enriquillo, que comprende las provincias de Pedernales, Barahona, Independencia y Bahoruco, el consultor jurídico del Gobierno, César Pina Toribio, dijo que el Estado y las personas que poseen títulos de terrenos en la zona firmarán un acuerdo que excluirá las tierras en conflicto.
El acuerdo permitirá la constitución de un fideicomiso que beneficiará al Estado con el 55 % de los recursos que ingresen a ese patrimonio, mientras que las personas que poseen títulos registrados recibirán el 45 %.
Esto se realizará para agilizar la puesta en marcha del plan ya que, según explicó el ministro de Turismo, Francisco Javier García, el desarrollo turístico de la zona sur no puede dilatarse por la resolución del conflicto con los terrenos de la localidad de Bahía de las Águilas, que posee unos siete kilómetros de playa.
El Gobierno adoptó esta fórmula, según el consultor jurídico del Poder Ejecutivo, porque la misma "ha demostrado constituir un excelente mecanismo para el desarrollo de proyectos de interés colectivo, a cargo de una institución altamente regulada, para que actúe como gestión y árbitro de los distintos intereses envueltos, la cual será escogida mediante licitación pública".
Es, además, agregó en un comunicado, "un instrumento altamente transparente que garantiza que el Estado reciba rendiciones de cuentas de forma constante sobre el manejo de los recursos y permite mantener la supervisión y presencia del Estado durante todo el desenvolvimiento del proyecto".
Por su lado, el ministro de Turismo, Francisco Javier García, destacó la importancia de desarrollar el turismo en la región Enriquillo, aunque aclaró que Bahía de las Águilas "queda completa y absolutamente excluida de ningún tipo de desarrollo".
Esto, explicó, porque el Plan de Desarrollo Territorial elaborado por su cartera estableció "que la única vocación que tenía Bahía de las Águilas en la parte de sus playas era para playa pública y que el desarrollo interior de Bahía de las Águilas era sobre la base de un plan de manejo, elaborado y supervisado por Medio Ambiente".
A lo largo de estos años la zona de Bahía de las Águilas ha sido objeto de controversias por parte de un grupo de sectores, especialmente ambientalistas, que se oponen a la construcción de hoteles en la zona frente a sectores gubernamentales y empresariales que defienden la explotación de la localidad para impulsar el desarrollo económico. /EFE
(KC)