domingo, abril 11, 2021

Criollos piden más ayudas a los familiares que les envían las remesas

María Isabel Rangel | [email protected] 

Inmigrantes venezolanos viven con terror la situación sanitaria de Venezuela en cuanto a coronavirus, a muchos de ellos les preocupa el mal estado de los hospitales y los altos precios de tratamientos para los pacientes de diferentes patologías.

Rosario Quintero, quien radica en Panamá desde hace tres años, comentó: “Sufres el doble de desesperación porque no sabes cómo ayudar desde tan lejos. A veces mandar plata no lo es todo”.

La mujer de 26 años vive sola en el país centroamericano y aclaró que sus padres y abuelos siguen en Venezuela. “Mis papas ya son personas mayores que deben cuidarse. Me duele saber que están solos”.

Con respecto a si uno de sus familiares ha padecido del virus la mujer señaló que “un primo se contagió y unas cuentas semanas después falleció, necesitaba de muchos medicamentos que en el país no se encontraban. Fue muy difícil la situación sobre todo porque cuando estas lejos no tienes muchas opciones para ayudar”.

Lo que se pueda

Quintero trabaja como cocinera en un restaurant de comida venezolana y explica que debido a su profesión vive con “extremo cuidado”.

“Es complicado para mi entender que me estoy cuidando pero no sé ni puede hacer algo por la situación de mis papas. Las noticias solo explican lo grave que esta el virus en Venezuela”, acotó.

Por otro lado, German Araujo llevaba cinco años en Chile y destacó que “es frustrante no tener una noción clara de lo que está pasando allá. Es muy distinto verlo desde el exterior porque constantemente ves que todo empeora, pero no lo estás viviendo, solo escuchando y no sabes que tanto necesitan”.

Expresó que “varias personas de mi familia se contagiaron y me causó tanta preocupación el saber que no contaban con ayuda no solo económica pero en la materia de salud. Aun si yo enviara todo el dinero (remesas) que tengo no recibirían una buena asistencia medica, porque en Venezuela no la hay del todo. Siempre hay un problema”.

Por esa razón, indicó que “el simple de estar en buenas condiciones en otro país sabiendo que mi familia y mis amigos no corren la misma suerte es muy duro”.  

Araujo fue trasladado a Chile como parte de su empresa de diseño de interiores, el joven de 38 años se dedica a la arquitectura.

Remesas

En los últimos años, los venezolanos obtienen ayuda económica de familiares o conocidos que migraron del país. Desde diferentes países envían dinero (remesas) o en otros casos cajas con productos básicos. Sin embargo, debido a la pandemia por la COVID-19 que ocasionó el cierre de aeropuertos y fronteras ahora la ayuda es solo monetaria.

Con relación a ese tema, Rosario Quintero explicó que “cuando el coronavirus estaba llegando a Latinoamérica logre enviar un paquete de medicinas, tapabocas, alcohol, entre otras cosas, con un conocido que iba a viajar a Venezuela y esa fue la última vez que les pude enviar encomiendas. Todas las empresas cerraron, solo puedo enviar dinero directo a sus cuentas bancarias”.

Por su parte, German Araujo comentó que “antes de la cuarentena y la COVID-19 solía enviar cada determinado tiempo una caja de comida y otra de productos básicos caseros y personales a mis familiares que sabía que lo necesitaban, pero lamentablemente no lo pude seguir haciendo. Así que trato de enviarles de 30 a 40 dólares para que se puedan ayudar”.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2020, se estima que el 96% de los hogares venezolanos presentan pobreza de ingresos y cataloga a Venezuela como el país más pobre de América Latina.

Dato

10% de los hogares venezolanos reciben dinero (remesas) de sus familiares que emigraron, un 57% de estos son pobres, y el 37% tiene entre 40 y 59 años, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2020 (ENCOVI).

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