El cuidado de la piel alrededor de los ojos representa un reto constante dentro de la rutina de belleza diaria. Muchas personas notan que, al aplicarse productos cosméticos en la zona de las ojeras, el cutis tiende a resecarse con el paso de las horas.
Esta deshidratación provoca que las pequeñas líneas de expresión y las arrugas se marquen aún más, logrando un acabado acartonado que resta frescura al rostro. Intentar solucionar este inconveniente agregando más capas de corrector o polvos suele empeorar el problema, ya que recargar la piel solo acentúa las imperfecciones.
Para evitar este efecto indeseado, resulta indispensable adoptar hábitos de preparación que aporten un extra de nutrición antes de maquillar. Mantener una hidratación adecuada en esta área tan fina y sensible es el paso definitivo para lograr una mirada descansada, luminosa y uniforme durante todo el día.
El secreto de la hidratación previa
Para prevenir la aparición de pliegues no deseados, el maquillador profesional Jesús Serrano aconseja cambiar la forma en que se trata el contorno de los ojos. El especialista explica que recargar la zona con capas gruesas de maquillaje es un error común, pues la piel pierde su elasticidad natural.
En su lugar, recomienda aplicar primero una crema reparadora específica para el contorno ocular que contenga ingredientes como ceramidas y ácido hialurónico, los cuales ayudan a restaurar la barrera protectora de la piel y a suavizar la apariencia de las bolsas.
El experto sugiere aplicar una pequeña cantidad de bálsamo reparador mediante suaves toques. Este producto actua como un sellador que retiene la humedad, permitiendo que la zona se mantenga suave y flexible durante horas.
Gracias a esta combinación de productos altamente emolientes, el corrector se desliza mejor y se evita que el maquillaje se quiebre o se acumule en las arrugas, garantizando un aspecto natural y impecable.
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