El dermatólogo colombiano, Carlos Quiroz, informa que existen dos deficiencias hormonales que atentan seriamente contra la salud capilar: la de las hormonas estradiol y T4.
“La primera deficiencia que afecta el crecimiento del cabello es la caída de los niveles de estradiol, una hormona esencial para mantener sus fases de desarrollo. Sin los niveles adecuados, el pelo crece más fino, pierde volumen y se vuelve quebradizo”, explica Quiroz.
El estradiol es la forma más activa del estrógeno y cumple un rol fundamental en la salud ósea, cardiovascular y reproductiva. Para optimizar sus niveles, las estrategias abarcan desde la intervención médica hasta la adopción de ciertos hábitos de vida.
En el ámbito clínico, una posible solución es la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) u otros tratamientos farmacológicos, los cuales deben ser evaluados e indicados exclusivamente por especialistas en el área endocrinológica.
Hábitos de autocuidado para favorecer el equilibrio de estradiol
No obstante, existen iniciativas que si pueden llevarse a cabo por iniciativa personal y, con seguridad, tendrán una incidencia positiva en la recuperación de los niveles de esta hormona. Algunas de estas son:
Consumo de fitoestrógenos: Incluir legumbres (soja, garbanzos), semillas de lino y sésamo en la dieta diaria. Estas opciones contienen lignanos e isoflavonas, sustancias que se unen débilmente a los receptores estrogénicos.
Grasas saludables: El colesterol es la materia prima para la síntesis de esteroides sexuales. Se recomienda incluir aguacate, frutos secos, semillas y aceite de oliva.
Mantenimiento de un porcentaje de grasa corporal adecuado: La restricción calórica severa o un porcentaje de grasa excesivamente bajo inhiben la liberación de gonadotropinas (FSH y LH), lo que reduce la producción endógena de estradiol.
Higiene del sueño y gestión del estrés: El cortisol elevado de forma crónica interfiere con el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal. Garantizar entre 7 y 8 horas de sueño reparador contribuye a estabilizar la señalización hormonal.
Moderación de alcohol y cafeína: El consumo excesivo de estas sustancias puede alterar el metabolismo hepático de los estrógenos.
Es muy importante resaltar que cualquier ajuste orientado a la estimulación hormonal debe ser guiado por los especialistas médicos correspondientes, ya mencionados.