La salud bucodental es un reflejo directo del bienestar general del organismo, y pocas cosas resultan tan incómodas en el día a día como la aparición de lesiones en la boca. Entre los padecimientos más comunes en el mundo, casi al mismo nivel que las caries, se encuentran las úlceras aftosas.
Prácticamente toda la población mundial ha experimentado el dolor y la molestia de estas pequeñas heridas en los tejidos blandos de la boca o en la base de las encías al menos una vez en su vida. Aunque por lo general son benignas y desaparecen por sí solas con el paso de los días, su presencia dificulta acciones tan cotidianas y necesarias como hablar, masticar o cepillarse los dientes.
Por ello, entender su origen y saber cómo reaccionar ante ellas es fundamental para acortar su duración y evitar que el malestar altere la rutina diaria de las personas.
Tipos de úlceras
Los especialistas dividen estas llagas en tres categorías según su forma y tamaño. Las aftas menores representan el 80% de los casos, brotan solas y sanan en una semana. Las aftas mayores superan el centímetro de tamaño, duran más de dos semanas y pueden dejar cicatrices. Por último, las herpetiformes son grupos de múltiples llagas diminutas que tardan varias semanas en desaparecer.
Aunque suelen producirse por mordeduras, estrés, cambios hormonales o defensas bajas, existe un factor ambiental y de hábitos muy importante: la falta de agua. No beber suficiente líquido reduce la producción de saliva, la cual funciona como un escudo protector natural de la boca. Al disminuir la saliva, los tejidos bucales se resecan, se vuelven más frágiles y quedan expuestos al ataque de bacterias, lo que facilita enormemente la aparición de estas dolorosas llaguitas.
Para combatirlas, lo habitual es esperar que sanen solas en dos semanas, pero el proceso se puede acelerar. Es recomendable usar tratamientos tópicos especializados y realizar enjuagues antiinflamatorios sin alcohol, como el agua con sal. En casos más severos, los médicos pueden recetar antibióticos o corticoides.
Además, se aconseja utilizar un cepillo de dientes de cerdas suaves para no lastimar la zona afectada durante la higiene diaria. Si las aftas persisten por mucho tiempo, lo ideal es acudir al médico.
Visita nuestra sección Variedades
Mantente informado en nuestros canales
de WhatsApp, Telegram y YouTube
