Aproximadamente el 11% de la población mundial sufre de dolor de estómago frecuente al terminar de comer. Esta afección, conocida médicamente como dispepsia o indigestión, afecta al 13% de las mujeres y al 9% de los hombres a nivel global, refiere la Inteligencia Artificial.
Estas molestias frecuentes o prolongadas se pueden tratar con cambios en la dieta y el estilo de vida, terapia para la salud mental y medicamentos.
¿Qué causa el dolor estómago después de comer?
Suele deberse a una indigestión, gases, gastritis o reflujo ácido. A menudo, esta molestia se desencadena por comer muy rápido, consumir alimentos grasos o picantes, o por intolerancias alimentarias.
Según los expertos de la Clínica Mayo esta molestia no es una enfermedad específica, sino un síntoma de otros trastornos digestivos.
“Aunque es común, cada persona puede tener indigestión de una manera ligeramente diferente. Los síntomas de indigestión se pueden sentir ocasionalmente o tan a menudo como a diario”.
Por su parte, los especialistas de MedlinePlus indican que estas molestias pueden presentarse por comer demasiado rápido, comer alimentos altos en fibra, estar estresado o nervioso, ingerir alimentos picantes o grasientos; además, de estar sufriendo de gastritis, cálculos biliares, úlceras, esofagitis, y hasta por el uso de algunos medicamentos.
Solución casera
Para evitar esas molestias se recomienda realizar comidas más pequeñas y frecuentes, masticar bien los alimentos, comer despacio y evitar acostarse al menos dos o tres horas tras comer.
Por su parte, el usuario @explicame_lo_doc en la red social TikTok aclara que el dolor de estómago no se debe exclusivamente al exceso en la producción de ácidos o gastritis, sino a la falta de protección. Protección que no existe porque no se produce un moco que protege el estómago de los ácidos, y la causa de que no se produzca es el estrés. “Por qué, porque cada vez que nos estresamos nuestro cerebro piensa que tenemos que pelear o correr, y le quita sangre al estómago y lo manda a los brazos y a las piernas para que pueda correr, y entonces, el estómago no tiene el recurso suficiente para producir ese moco que es el que va a proteger el estómago.”
En tal sentido, el experto señala que no se debe luchar contra el ácido, sino que antes de comer se beba una tacita de agua caliente, “esto hará que regrese la sangre al estómago y éste produzca su protección, y así el ácido no le hará nada. No hay alimento más ácido que el que se produce en el estómago”, concluyó el doctor.
“El agua caliente estimula el tracto digestivo y actúa como lubricante natural. Ayuda al estómago a descomponer los alimentos y a pasarlos por los intestinos- El agua caliente antes o después de comer puede disolver la grasa o las sustancias aceitosas, lo que puede ayudarte a sentirte menos hinchado y conseguir una digestión más suave”, explican expertos de Care Hospitals.
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