Existe la creencia errónea de que el uso del protector solar es necesario solo en los días soleados. Y es que se asocia la radiación solar únicamente con el calor y el brillo.
Aunque existen tres tipos de rayos solares (infrarrojos, visibles y ultravioleta), son estos últimos (ultravioleta), los que afectan más gravemente la piel. Estos se dividen en dos sub categorías: Ultravioleta (UVA) y Ultravioleta B (UVB) y de este grupo, son los UVB, los más dañinos. Irónicamente, aunque entran con mayor dificultad por la atmósfera, cruzan las capas de vapor de agua durante los días lluviosos sin perder su capacidad de generar daños importantes en la piel.
Existe el factor de protección solar (FPS o SPF, por sus siglas en inglés), que es el índice que mide la capacidad preservadora de un bloqueador solar. Actúa multiplicando el tiempo al que la epidermis puede estar expuesta al sol. Ello quiere decir que si el número del factor es 50, multiplicará por este número el tiempo permitido. Esta frecuencia de retoque depende del tipo de piel de la persona y de otros factores como la sudoración, el contacto con el agua o el roce con la ropa u otras superficies. No obstante, el consenso médico coincide en que lo recomendable es aplicar la crema cada dos horas aproximadamente, del siguiente modo:
- Rostro y cuello: Colocar dos líneas de protector solar en los dedos índice y corazón, de inicio a fin de estos (desde la raíz hasta la punta).
- Cuerpo completo: Disponer de una cantidad equivalente de dos cucharadas soperas (30 ml) para ser aplicado generosamente en forma uniforme.
¿Cómo protegerse de la radiación solar?
Los Centros para el control y prevención de enfermedades hacen las siguientes recomendaciones para protegerse de la radiación ultravioleta:
- Quedarse en la sombra, especialmente durante las horas de mayor intensidad solar (cercanas al mediodía).
- Vestirse con ropa que le cubra los brazos y las piernas.
- Usar un sombrero de ala ancha para cubrirse la cara, la cabeza, las orejas y el cuello, y lentes de sol que garanticen verdadera protección.
- Seleccionar un protector solar con factor de protección solar de 15 o más, que proteja tanto de los rayos UVA como de los UVB.
- Evitar el bronceado artificial en espacios interiores. Las personas que lo usan desde tempranas edades tienen mayor riesgo de presentar melanomas.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Sociedad Anticancerosa de Venezuela recomiendan limitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día.
Es muy importante aplicar estas sugerencias si se está en exteriores varias horas al día y no subestimar el efecto de los rayos ultravioleta aún en los días nublados. Venezuela es un país que por su ubicación geográfica (cerca del trópico), recibe altos índices de radiación ultravioleta (UV) todo el año.
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