El doble sismo del pasado 24 de junio golpeó con severidad al estado La Guaira. Uno de los sectores más afectados es Caraballeda, donde varios urbanismos de la Gran Misión Vivienda Venezuela —conocidos como las OPP— sufrieron daños estructurales graves al no resistir los dos eventos telúricos de magnitud 7.2 y 7.5.
En medio de la tragedia, los parientes de quienes habitaban en la torre OPP 33 se aferran a la esperanza de hallar a sus seres queridos. Según testimonios ofrecidos a la planta televisiva Televen, denuncian que al menos 17 personas continúan atrapadas bajo los escombros y que la falta de maquinaria pesada frena drásticamente las labores de rescate.
Desesperación y fallas logísticas en Caraballeda
El panorama es devastador. El principal obstáculo logístico radica en la remoción de las densas placas de concreto; debido a esto, los equipos de salvamento no han logrado acceder a los niveles donde se presume que están las víctimas.
“Necesitamos máquinas grandes que remuevan escombros. Si van sacando poco a poco, sabemos que allí hay cuerpos. Nosotros los queremos ver, ya sean muertos o vivos, como Dios los mande, pero esas máquinas tienen que sacarlos de allí”, clama Lisett Graterol, una de las afectadas, ante las cámaras de televisión.
Por su parte, rescatistas voluntarios señalaron que se requieren con urgencia martillos eléctricos para fragmentar las estructuras. Explicaron que las columnas son sumamente difíciles de quebrar sin el equipo especializado adecuado.
Mientras algunas edificaciones del complejo OPP colapsaron por completo, en las pocas que aún se mantienen en pie la búsqueda no se detiene. El tiempo corre en contra, pero la fe de los familiares por encontrar señales de vida bajo las ruinas permanece intacta.