Un grupo de madres, padres y representantes legales de más de dieciséis instituciones educativas situadas en la parroquia Boquerón, dentro del estado Monagas, presentaron una solicitud formal ante los organismos competentes. La exigencia principal consiste en ejecutar revisiones exhaustivas y controles sanitarios rigurosos en cada uno de los planteles antes de autorizar cualquier reanudación de las actividades académicas presenciales.
Fumigación
Esta profunda preocupación colectiva surge como respuesta directa a los múltiples casos de problemas médicos que, según las denuncias públicas de los afectados, sufrieron estudiantes, docentes y trabajadores del sector tras las jornadas de fumigación ejecutadas durante las semanas recientes. Los padres afirman que las sustancias químicas empleadas provocaron daños considerables en el bienestar de la comunidad escolar, encendiendo las alarmas en toda la región.
Testimonio
Leidis Caraballo, quien ejerce como representante de la Unidad Educativa Ana Teresa de la Parra, manifestó públicamente el terror y la angustia de las familias ante la posibilidad real de enviar a sus hijos hacia espacios físicos que representan riesgos graves para su integridad. Durante una entrevista concedida al medio Unión Radio, Caraballo declaró de forma contundente "No es esta escuela nada más, son más de dieciséis colegios que están afectados en la parroquia de Boquerón; no vamos a mandar a nuestros hijos al colegio a correr riesgo. Por lo menos mi hijo sufrió de coqueluchoide (un cuadro similar a la tos ferina) y no lo pienso exponer en ninguno de estos colegios".
Espacios aptos para los alumnos
Por otro lado, Jocelis Cabello cuestionó severamente que las autoridades planteen un retorno inmediato a las aulas sin ofrecer antes información transparente que compruebe el buen estado de las instalaciones. Durante sus declaraciones, Cabello lanzó una interrogante directa al gobierno local: "¿En dónde está la prueba de que ya las instituciones están aptas para dar clases?". Asimismo, la ciudadana detalló que múltiples personas experimentaron episodios graves de desmayos, crisis fuertes de asma, afecciones respiratorias severas y diversos problemas dermatológicos entre los alumnos, los profesores y los propios representantes.
Inspecciones
Ante este panorama, los padres exigen que las instituciones gubernamentales activen de inmediato un plan de contingencia eficaz. Exigen también la ejecución de inspecciones técnicas obligatorias para certificar la habitabilidad de las estructuras. La postura oficial del movimiento de representantes es clara: las actividades en las aulas únicamente van a reanudarse cuando existan garantías absolutas y verificables de que los espacios educativos ofrecen condiciones totalmente seguras para los estudiantes, los docentes y el personal obrero.
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