Los principales balnearios de las parroquias Macuto y Caraballeda no se encuentran prestando servicio comercial ni turístico debido a los efectos del doble terremoto registrado el pasado 24 de junio. Algunas de las playas más conocidas del Litoral Central ahora se encuentran desoladas y solo se bañan personas que se encuentran a los alrededores refugiándose.
El paso restringido en los balnearios es una medida respaldada por la Gobernación de La Guaira, puesto que, dadas las condiciones después del doblete sísmico, no ven estas parroquias como "zonas turísticas" por los momentos.
En un recorrido de 2001 se constató que playas reconocidas de Caraballeda como El Yate y Camurí Chico se usan ahora, en su mayoría, para canalizar la entrega de insumos médicos, alimentos y todo tipo de asistencia.
La suspensión de servicios en la costa impacta de manera directa el sustento de cientos de familias del Litoral Central que dependen exclusivamente del trabajo informal y formal en los balnearios, dedicado al alquiler de sillas y toldos, la venta de comida y bebidas, y la seguridad ciudadana.
Desde la Gobernación informaron que los trabajadores turísticos podrían usar este lapso de restricción para la adecuación de las costas y que el servicio sea incluso mejor de lo que era antes de que se registraran los dos terremotos.
Según la Cámara Turística del estado La Guaira existen formalmente alrededor de 4.200 a 4.500 prestadores de servicio directos distribuidos en los más de 60 balnearios aptos del litoral.
Turismo en otras zonas
No obstante, la necesidad de reanudar estos oficios para generar ingresos ha motivado a la comunidad a promover una reactivación por fases en otras zonas del estado.
Ante este panorama, la reactivación del comercio playero ha comenzado de forma paulatina en la parroquia Naiguatá, según los reportes en redes sociales.
Dirigentes locales señalaron que balnearios como Playa Panty, Playa Pelúa y Playa Pantaleta han reabierto sus puertas bajo un esquema restringido, operando únicamente de viernes a domingo, entre las 8:00 am y las 4:00 pm.
Cabe destacar que aunque esta no sea una de las zonas más afectadas, también se reportó el colapso de varias infraestructuras y que, para el día de hoy, continúan con la remoción de escombros.
Con el tiempo, los prestadores de servicios evalúan extender la jornada a los días de semana e incorporar paulatinamente otras playas a medida que se garantice la seguridad de las instalaciones.
La ministra de Turismo, Daniella Cabello, sostuvo que los daños de mayor gravedad se concentraron principalmente en cuatro parroquias.
Aunque enfatizó que aún no es momento para el turismo masivo, subrayó en su publicación de Instagram que en otras zonas, como Chuspa, el turismo es lo que mueve al sector de manera comercial.
De tal manera, el plan Venezuela Renace también se dirige al sector turístico y a los trabajadores afectados.
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