Tras el doblete sísmico registrado en Venezuela el pasado 24 de junio, que dejó numerosas víctimas fatales y cuantiosos daños materiales, continúan surgiendo dudas entre la población sobre el estado de las edificaciones afectadas y el significado de las evaluaciones técnicas realizadas por las autoridades.
Una de las principales inquietudes se centra en los inmuebles que permanecen en pie, pero que, luego de ser inspeccionados por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), reciben una etiqueta roja.
Ante esta situación, el ministro del Poder Popular para el Transporte, Francisco Garcés, aclaró que la colocación de una etiqueta roja no implica que la estructura deba ser demolida.
"Que una estructura tenga la etiqueta roja no significa que deba ser demolida", afirmó el funcionario al explicar el procedimiento de evaluación de las edificaciones afectadas por los terremotos.
Garcés indicó que esta clasificación corresponde a una primera inspección, basada principalmente en observaciones visuales y otros ensayos preliminares realizados por los especialistas.
Explicó que una etiqueta roja significa que el inmueble requiere una evaluación técnica más exhaustiva y que, mientras se determina su condición estructural, no debe ser ocupado debido al riesgo que representa para sus habitantes.
"Significa que debe ser revisada con más profundidad y que, en este momento, ocuparla es un riesgo", precisó el ministro.
Las autoridades continúan realizando inspecciones en las zonas afectadas para determinar el nivel de daño de las edificaciones y establecer cuáles pueden ser rehabilitadas y cuáles requerirán medidas adicionales, con el objetivo de garantizar la seguridad de la población.