Los expertos ambientalista en Estados Unidos se encuentran a la expectativa tras las verificaciones que hicieran sobre los niveles del río Colorado, el cual alcanzó su mínimo histórico en no menos de 70 años.
Los embalses que alimentan al río, los lagos Powell y Mead, registraron el más bajo nivel desde 1956, según los análisis de Jack Schmidt, Anne Castle y otros especialistas del Centro de Estudios del Río Colorado de la Universidad Estatal de Utah, quienes indican que el volumen combinado de agua almacenada en ambos embalses cayó a niveles no vistos en siete décadas.
Los dos depósitos concentran cerca del 60 % del agua almacenada en todo el sistema del río Colorado, según comenta la agencia de noticias EFE.
Al 12 de julio, el lago Mead, ubicado entre Arizona y Nevada, se encontraba al 27 % de su capacidad y el lago Powell, ubicado entre Utah y Arizona al 24 %, según datos de la Oficina de Recuperación de Tierras de Estados Unidos.
El informe indica que ambos embalses son claves para el suministro de agua al río. Esto a su vez es fuente de generación eléctrica a través de plantas hidroeléctricas que abastecen a más de 40 millones de personas en California, Utah, Arizona, Nevada, Colorado y Nuevo México.
El lago Powell regula el agua de la cuenca alta del río Colorado, mientras que el lago Mead abastece principalmente a los estados de la cuenca baja, incluidos grandes centros urbanos y zonas agrícolas.
Los expertos advierten que la caída de niveles aumenta la presión sobre un sistema ya afectado por sequías prolongadas y un consumo superior a la disponibilidad de agua.
Schmidt señaló que la situación plantea preguntas sobre el futuro de la infraestructura hidráulica del río Colorado, aunque consideró que los siete estados que dependen de la cuenca todavía no están preparados para debatir cambios profundos en la gestión del agua.