Mal de ojo, gatos negros, escaleras, espejos, sal, enanos, jorobas, Todos los seres humanos nacemos en comunidades y de esta extraemos los elementos necesarios para interpretar la realidad y definir nuestras relaciones con todos los miembros de una sociedad.
Las supersticiones, así como también los refranes que de ellas se desprenden, forman parte de un saber compartido.
Estas creencias populares, contiene una rica mezcla de herencia indígena, tradiciones católicas y sincretismo, ofrecen a muchos venezolanos un marco de control sobre un entorno a menudo incierto.
De un modo u otro, las supersticiones, mucho más de lo que podamos imaginar, ejercen un efecto directo en la vida de las personas.
Objetos del hogar con doble significado
Los venezolanos atribuyen significados profundos a objetos cotidianos:
Si se cae un cuchillo al suelo, la creencia popular afirma que vendrá un hombre a la casa, mientras que la caída de una cuchara predice la llegada de una mujer.
Además, entregar un objeto cortante (cuchillo, tijera) directamente en la mano de alguien requiere la entrega de una moneda a cambio, un "pago simbólico" que evita la ruptura de la amistad o genera problemas futuros.
Al igual que en otras culturas, el venezolano evita abrir un paraguas bajo techo, pues, esto atrae la mala suerte, sugiriendo que se menosprecia la protección del techo. Romper un espejo sigue siendo un presagio temido de siete años de mala fortuna.
"Cuando la lluvia es demasiado fuerte, yo coloco dos cuchillos o un tenedor y una cucharilla en forma de cruz en la entrada de la casa o en el patio, para invocar a San Isidro Labrador para que detenga la tormenta", comenta la señora Nerea, vecina de la comunidad El Ymca, Cuartel,Catia.
La escoba se convierte en una herramienta de alta creencia, dicen que si alguien barre y accidentalmente te pasa el cepillo por los pies, te arrebata la suerte e, incluso, condena a la persona a no casarse.
"Yo por ejemplo, siempre que no estoy usando la escoba, la pongo detrás de la puerta con las cerdas hacia arriba para ahuyentar visitas no deseadas" señala la señora Nayeska de la misma comunidad.
El Mal de ojo se mantiene como una preocupación central, especialmente para la protección de los niños. Se cree que una mirada de envidia o admiración intensa puede causar enfermedad o desgracia.
Por eso siempre se les coloca pulseras de color rojo.
Predicciones del destino
Algunas supersticiones venezolanas ofrecen métodos para predecir el futuro:
Existe una creencia muy particular de Venezuela que asocia las manchas blancas en las uñas con las mentiras dichas por la persona. Se interpreta como la señal de que alguien ha sido deshonesto.
La picazón en la palma derecha de la mano es un augurio de que la persona pronto recibirá dinero.
La aparición de una mariposa grande y negra causa alarma, pues se cree que anuncia la muerte de alguien cercano. Por el contrario, la llegada de una mariposa de colores brillantes es siempre un buen augurio.
La tradición de estrenar ropa el 24 y el 31 de diciembre, es casi una obligación cultural que trasciende las dificultades económicas. Al colocarse una prenda nueva, el venezolano decreta cambios para bien y abundancia.
Así como sacar las maletas a la puerta de la casa o dar una vuelta a la manzana traerá muchos viajes.
Las supersticiones, por un lado, pueden resultar inofensivas, pero, por otro, pueden llegar a ser nocivas e incluso mortales en algunas comunidades.
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