Las áreas balnearias del litoral central retomaron sus operaciones habituales este sábado 31 de octubre, en una jornada caracterizada por la serenidad marina, el clima despejado y una asistencia de visitantes notablemente inferior a las proyecciones iniciales del sector prestador de servicios turísticos.
Durante un recorrido realizado por dos de los puntos con mayor tradición de la franja marina —el emblemático Paseo Macuto y el complejo costero de Camurí Chico— permitió verificar la plena disposición de las infraestructuras recreativas, aunque con un flujo de temporadistas marcadamente discreto desde las primeras horas de la mañana hasta entrada la tarde.
En Macuto los trabajadores del área gastronómica y los alquiladores de sombrillas abrieron sus espacios a primera hora. No obstante, las caminerías de piedra y los rompeolas lucieron despejados. Los comerciantes locales señalaron que, si bien la infraestructura se encuentra habilitada en su totalidad, la afluencia de familias procedentes de la capital y áreas vecinas ha sido pausada. Pequeños grupos de residentes locales aprovecharon la tranquilidad de la franja de arena para disfrutar del sol y los oleajes suaves que caracterizaron la marejada durante la mañana.
Por su parte, Camurí Chico presentó un panorama similar. El amplio estacionamiento de este concurrido balneario no superó el tercio de su capacidad operativa. Aunque los salvavidas mantuvieron los puestos de vigilancia activos y los kioscos mantuvieron la oferta de platos marinos, la densidad de personas a la orilla del mar permaneció sumamente baja. Los concesionarios atribuyen este fenómeno al calendario del fin de semana y a la dinámica económica actual, confiando en que el volumen de usuarios se incremente progresivamente a medida que avance el ciclo vacacional.
Representantes de los comités de prestadores de servicios expresaron que mantener los balnearios abiertos es fundamental para garantizar el dinamismo de la economía regional.