La pasarela de Victoria’s Secret volvió a encenderse en los Sony Pictures Studios de Culver City, y lo hizo con un acento inconfundiblemente latino. En una edición marcada por el debut de Kylie Jenner con el Fantasy Bra de 50 millones de dólares y las actuaciones de Megan Thee Stallion y Tate McRae, las modelos de ascendencia hispana demostraron que su presencia ya no es un detalle, sino una pieza fundamental del nuevo ADN de la marca.
Las veteranas que hicieron historia
El regreso de las leyendas fue uno de los momentos más emotivos. Adriana Lima (Brasil) cerró el desfile en su vigésima primera participación, reafirmando su estatus como uno de los rostros más icónicos de la firma. A su lado, Alessandra Ambrosio (Brasil) celebró dos décadas de historia con la marca, desfilando por vigésima vez en su carrera. Joan Smalls (Puerto Rico) volvió a brillar con su identidad afrolatina, mientras que Carol Trentini (Brasil) regresó a la pasarela después de 17 años de ausencia.
La nueva generación de raíces latinas
La representación no se limitó a las grandes estrellas. Devyn Garcia (de ascendencia cubana) y Paloma Elsesser (de padre chileno-suizo) aportaron una mirada contemporánea y diversa. A ellas se sumaron las brasileñas Daiane Sodré, Gizele Oliveira, Gabriela Moura y Luíza Perote, quienes deslumbraron en los distintos segmentos del show.
Colombia y República Dominicana también dijeron presente
La cuota colombiana llegó de la mano de Honey Ordóñez, quien desfiló para la línea PINK y se convirtió en la segunda modelo de su país en pisar este escenario. Por su parte, la dominicana Andreína Martínez estuvo en la pasarela tras llegar a la final del concurso 'Angels Among Us', consolidando el talento caribeño en la noche.
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