El éxito profesional que consiguió Kimberly Reyes con su interpretación de Yésica Beltrán, conocida como 'La Diabla', en la saga Sin senos sí hay paraíso contrastó con la situación personal que comenzó a experimentar fuera de los estudios de grabación. Después de participar en El final del paraíso, la actriz colombiana dejó de aparecer en nuevas producciones de ficción y redujo considerablemente su actividad en las redes sociales.
Durante años, su ausencia dio pie a especulaciones sobre el rumbo de su carrera. Sin embargo, el pasado 27 de octubre de 2026, la barranquillera publicó un video en el que explicó que su distanciamiento no estuvo relacionado con la falta de oportunidades ni con una pérdida de popularidad, sino con una situación personal que necesitaba atender.
Reyes contó que recibió ataques digitales mientras atravesaba uno de los episodios depresivos más difíciles de su vida. Las opiniones sobre sus facciones, su cuerpo y los cambios en su apariencia se convirtieron en una constante, justo cuando enfrentaba dificultades emocionales que pocas personas conocían.
Los comentarios sobre su apariencia marcaron una etapa difícil
Las críticas dirigidas a su aspecto físico no eran nuevas. En agosto de 2024, durante una conversación con la periodista Tatiana Franko para el pódcast Vos Podés, Kimberly había explicado cómo los comentarios sobre sus mejillas influyeron en su decisión de someterse a una bichectomía.
La actriz contó que el resultado no fue el que esperaba y que posteriormente recibió nuevas observaciones sobre sus facciones. También habló de otros tratamientos estéticos y de las dificultades que experimentó al intentar corregir algunos resultados. Las comparaciones con otras figuras y los mensajes ofensivos terminaron aumentando sus inseguridades.
En aquella entrevista también reconoció que las opiniones de desconocidos comenzaron a condicionar la manera en que se veía. La exposición de su imagen, que antes formaba parte habitual de su trabajo, pasó a convertirse en una fuente de preocupación.
La depresión y el impacto de las agresiones digitales
En su conversación con Tatiana Franko, Reyes reveló que había enfrentado episodios depresivos desde su infancia. También contó que durante una de las etapas más complicadas llegó a autolesionarse y tuvo pensamientos suicidas.
Entre las experiencias que recordó estuvo la decisión de cubrir los espejos de su casa porque no quería contemplar su rostro. La actriz explicó que había perdido la seguridad para mostrarse ante una cámara y que incluso actividades cotidianas, como grabar contenido para sus seguidores, comenzaron a resultarle difíciles.
La situación volvió a ser tema de conversación con su reciente publicación. Allí explicó que las agresiones no solamente repercutían en ella, sino que también alcanzaban a sus familiares, quienes podían encontrarse con titulares y comentarios sobre su apariencia.
El motivo por el que decidió desaparecer de las cámaras
En su testimonio de octubre, Kimberly explicó que llegó a relacionar su exposición pública con la posibilidad de recibir nuevos ataques. Por esa razón, optó por disminuir su participación en el mundo del entretenimiento y limitar las situaciones que pudieran devolverla a ese escenario.
La decisión tampoco significó que pudiera desconectarse completamente de internet. La actriz explicó que parte de sus compromisos laborales dependían de las plataformas digitales y de las colaboraciones con marcas, por lo que mantuvo cierta actividad comercial, aunque con menor exposición personal.
"Llegó un punto en el que entendí que la mejor forma de protegerme era desaparecer", relató al recordar cómo tomó distancia. También reconoció que hablar directamente frente a una cámara todavía le genera temor, pero decidió volver a hacerlo para no permitir que las experiencias anteriores determinaran sus decisiones.
Su papel como 'La Diabla' marcó el cierre de una etapa televisiva
En el ámbito profesional, Kimberly consiguió reconocimiento internacional al asumir el personaje de Yésica Beltrán en Sin senos sí hay paraíso. En 2019 sustituyó a Majida Issa en el papel de 'La Diabla', un desafío que implicaba continuar con una figura que ya tenía una identidad establecida entre los espectadores.
La actriz participó en la tercera temporada de la producción y posteriormente en El final del paraíso. Ese trabajo se convirtió en su última aparición en una ficción televisiva antes de iniciar una prolongada pausa.
Tras finalizar ese proyecto, Reyes comenzó a concentrarse en actividades empresariales y otros intereses profesionales. En una entrevista publicada por la revista Vea en abril de 2026, reconoció que había dado por terminada su etapa como actriz y que no tenía previsto regresar a la televisión durante ese año.
Una propuesta de RCN la llevó nuevamente a la actuación
Aunque consideraba cerrado ese capítulo, la intérprete recibió una invitación para participar en Entre panas, producción de RCN que reunió a parte del equipo con el que había trabajado aproximadamente una década atrás.
La propuesta modificó sus planes profesionales. Kimberly aceptó incorporarse al proyecto, en el que interpretó a Lina, y explicó que el reencuentro con antiguos compañeros fue uno de los aspectos que influyeron en su decisión.
Su regreso coincidió con un proceso personal en el que también comenzó a recuperar la comunicación con sus seguidores. En su reciente video reconoció que todavía enfrenta dudas al exponerse, pero aseguró que quiere continuar adelante sin dejar que el miedo controle sus decisiones.
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