Megan Fox volvió a utilizar uno de los elementos más reconocibles de su imagen pública, pero esta vez lo llevó a un terreno completamente distinto. La actriz es la protagonista de la nueva campaña de Ro Sparks, un tratamiento de prescripción para la disfunción eréctil desarrollado por la compañía de telesalud Ro, en una propuesta publicitaria que apuesta por el humor para abordar un asunto que todavía puede resultar incómodo para muchos hombres.
La idea creativa va más allá de contratar a una celebridad para promocionar un producto. Fox interpreta al propio Ro Sparks y aparece vestida completamente de rojo, con un atuendo ceñido que incorpora la identidad visual del tratamiento. Desde ese personaje, explica ante la cámara las características del producto y convierte la información médica y comercial en parte del guion publicitario.
Una campaña que juega con la propia imagen de Megan Fox
El anuncio fue construido alrededor de la asociación entre Fox y una imagen de sensualidad que la actriz ha cargado durante buena parte de su carrera. Sin embargo, en lugar de utilizar ese elemento únicamente como reclamo visual, Ro lo convirtió en el eje de la campaña: Fox no aparece interpretando a una pareja, una paciente o una portavoz tradicional, sino personificando el tratamiento.
La actriz aseguró que el proyecto le pareció especialmente apropiado para ella. En declaraciones recogidas por PEOPLE, explicó que consideraba que quizá había nacido para asumir ese papel. También defendió que un tema relacionado con la sexualidad y la salud masculina no necesariamente tiene que presentarse desde una perspectiva solemne.
Curiosamente, Fox contó que el proceso creativo terminó tomando una dirección distinta a la que inicialmente esperaba. Según explicó, el concepto original incluía todavía más bromas e insinuaciones, hasta el punto de que ella y su equipo plantearon reducir algunos de esos elementos. La actriz dijo que disfrutaba del tono, pero consideró conveniente moderarlo.
Qué hay detrás de Ro Sparks
Ro Sparks es un tratamiento compuesto que reúne sildenafil y tadalafil, dos principios activos utilizados para tratar la disfunción eréctil y asociados respectivamente con Viagra y Cialis. La presentación de Ro está diseñada para disolverse debajo de la lengua, en lugar de ingerirse como una tableta convencional. La compañía señala que puede comenzar a actuar alrededor de 15 minutos después de disolverse y que el efecto puede prolongarse hasta 36 horas debido a la presencia de tadalafil.
Existe, sin embargo, una precisión importante sobre su condición regulatoria. Aunque el sildenafil y el tadalafil son principios activos aprobados individualmente por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), Ro Sparks, como medicamento compuesto, no cuenta con aprobación de la FDA. La propia empresa identifica el producto como un medicamento compuesto y aclara que este tipo de formulaciones no pasa por el mismo proceso de evaluación que un medicamento aprobado por el organismo.
La campaña también deja claro que se trata de un medicamento de prescripción. Ro indica que los posibles usuarios deben completar una evaluación médica en línea y que un profesional de la salud afiliado a la compañía determina si el tratamiento resulta apropiado.
El mensaje que Megan Fox quiere dejar más allá del comercial
Aunque la publicidad utiliza insinuaciones y humor para captar atención, Fox ha intentado separar ese recurso creativo del problema de salud que está detrás del producto. Para la actriz, la disfunción eréctil no debería convertirse en motivo de vergüenza ni en una situación que un hombre tenga que enfrentar en silencio.
Su planteamiento también incluye a las parejas. Fox ha señalado que las dificultades relacionadas con la intimidad no necesariamente afectan únicamente a quien presenta el problema y que la comunicación puede desempeñar un papel importante dentro de una relación. La actriz apuesta así por presentar la conversación sobre salud sexual desde una perspectiva menos cargada de presión y más abierta.
La elección de Fox tampoco fue casual desde el punto de vista comercial. Reportes sobre la estrategia de Ro señalan que la empresa había estudiado cómo reaccionaban los hombres ante distintos tipos de mensajes relacionados con la disfunción eréctil y encontró una mayor receptividad cuando el mensaje provenía de una mujer. Con Fox, la compañía llevó esa estrategia a un nivel mucho más visible al convertirla en la representación humana de su producto.
Visite nuestra sección de Farándula
Mantente informado en nuestros canales de