En las últimas horas, un atentado terrorista con drones explosivos en el aeropuerto de Tibú dejó tres personas heridas y causó graves daños materiales.
El ataque en el noroeste de Colombia, una zona con alta tensión por el control de cultivos ilícitos. El impacto de las explosiones afectó de forma directa la conectividad aérea de la región.
La aerolínea Satena suspendió la reapertura de la ruta Cúcuta-Tibú que planificaba retomar este viernes 10 de julio. La compañía comunicó que no reanudará los vuelos hasta que las autoridades garanticen la seguridad total para los pasajeros, las tripulaciones y el personal de tierra.
Ataque con drones explosivos en el aeropuerto de Tibú
El Ejército colombiano confirmó que tres trabajadores sufrieron lesiones por la onda expansiva del ataque en el aeropuerto de Tibú. Una de las víctimas requirió traslado médico inmediato a un centro de salud debido a la gravedad de sus heridas.
Los explosivos arrojados desde los aparatos causaron destrozos visibles en la infraestructura, entre ellos la destrucción del techo de una oficina. Ante esta situación, las fuerzas militares desplegaron tanques en la zona para asegurar el perímetro urbano.
La fuerza militar y las autoridades locales responsabilizan de esta acción al Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupo armado ilegal que mantiene una fuerte presencia en la frontera con Venezuela.
Suspensión de vuelos de Satena en Norte de Santander
La aerolínea Satena tomó la decisión de frenar el reinicio de sus operaciones apenas horas antes de activar el servicio. Esta ruta comercial ya enfrentó una suspensión previa meses atrás debido al secuestro de un operador logístico.
A pesar de los reclamos de la comunidad y los planes de reactivación económica, este nuevo hecho violento interrumpe la comunicación entre Cúcuta y la región del Catatumbo de forma indefinida.
Violencia del ELN y conflicto en el Catatumbo
La región del Catatumbo sufre una disputa armada constante entre el ELN y disidentes de las FARC. Ambos grupos buscan el dominio de los narcocultivos, la extorsión y los secuestros en la frontera.
Este ataque ocurre en un momento de alta expectativa política en el país. El mandatario electo, Abelardo de la Espriella, fijó un límite de un mes para que las estructuras criminales se entreguen a la justicia.
El nuevo jefe de Estado, que asumirá sus funciones el próximo 7 de agosto, prometió ejecutar operaciones de bombardeos masivos contra los carteles del narcotráfico y las guerrillas que operan en los territorios colombianos.
Visite nuestra sección Internacionales
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube