miércoles, junio 16, 2021

Birmania impone la ley marcial en varias ciudades ante protestas

La junta militar de Birmania (Myanmar) impuso este lunes la ley marcial en varias ciudades en respuesta a las manifestaciones que por tercer día consecutivo inundaron las calles del país para protestar contra el golpe de Estado de hace justo una semana.

Después de que el país quedara prácticamente paralizado por una huelga general de trabajadores y protestas masivas, los militares declararon la ley marcial en al menos seis localidades, en las que se impone un toque de queda y se prohíben reuniones de más de cinco personas y discursos públicos.

La medida, que afecta a varios distritos de Rangún, la mayor ciudad y el centro económico del país, entró en vigor este lunes también en Mandalay, Monywa, Loikaw, Hpsaung y Myaungmya.

El anuncio llegó después de que los militares, a través del canal de la televisión estatal MRTV, amenazaran con tomar acciones contra los manifestantes. Y les acusaran de dañar la estabilidad del país, la seguridad y el Estado de derecho.

Hasta ahora, los medios estatales o próximos al Ejército habían evitado cualquier noticia sobre las movilizaciones pacíficas contra los uniformados. Y el anuncio hace temer una escalda de detenciones y la represión policial.

En su primer discurso a la nación, el jefe de las Fuerzas Armadas, Min Aung Hlaing, pidió a los birmanos que permanezcan «unidos como país». Y que se fijen «en los hechos y no en las emociones».

El general golpista, en su intervención televisada, justificó el levantamiento militar, que calificó de «inevitable», por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre.

PROTESTAS MASIVAS

En la capital, Naipydó, donde miles de personas se concentraron en la zona de los ministerios, la policía utilizó cañones de agua contra los manifestantes durante al menos 30 minutos con el objetivo de disolver las protestas.

Desde que comenzaron las protestas masivas el fin de semana, las fuerzas de seguridad no habían cargado contra los manifestantes que, por su parte, evitaron en todo momento la confrontación con la policía.

Birmania está viviendo multitudinarias manifestaciones no vistas en más de una década a pesar de que las autoridades bloquearon redes sociales como Facebook o Twitter e incluso cortaron internet durante 24 horas y las líneas de teléfono temporalmente durante el fin de semana.

El movimiento de desobediencia civil lo inició el personal sanitario y se extendió por todo el país desde que el pasado 1 de febrero el Ejército ejecutara un golpe de Estado para hacerse con el poder y detuviera a parte del Gobierno electo, incluida a la líder de facto birmana, Aung San Suu Kyi.

HUELGA DE TRABAJADORES EN BIRMANIA

Para este lunes estaba convocada una huelga de trabajadores que tuvo gran seguimiento en Rangún. Y que paralizó prácticamente la antigua capital mientras decenas miles de personas se concentraron en el casco histórico.

La huelga también se pudo notar en algunos ministerios, como el de Asuntos Exteriores. Donde funcionarios y cargos medios empezaron a unirse al movimiento de desobediencia civil.

En las manifestaciones se pudieron ver este lunes a trabajadores de todos sectores, incluidos bomberos y maestros uniformados. Personal sanitario e incluso pancartas y banderas del colectivo LGTBI o de las minorías étnicas del país.

«Los manifestantes en Birmania continúan inspirando al mundo a medida que las movilizaciones se extienden por todo el país (…) Birmania levantó para liberar a todos los detenidos y rechazar la dictadura militar de una vez por todas». Dijo Tom Andrews, relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Birmania.

Desde el golpe, al menos 163 personas quedaron detenidas, dos de ellas sentenciadas a dos años de cárcel por delitos que no se precisaron. Mientras que las autoridades pudieron en libertad a trece de los arrestados, según datos de la Asociación de Asistencia para Prisioneros Políticos.

LLAMAMIENTO A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

La Liga Nacional para la Democracia (LND), el partido liderado por Suu Kyi, pidió este lunes a la comunidad internacional que solo reconozca como legítimo al Gobierno electo y que se abstenga de cualquier «comunicación o cooperación» con la junta militar.

En un comunicado, la formación afirmó que los líderes militares se apropiaron de la soberanía nacional sin la «mínima legalidad». Y solicitó a los gobiernos de otros países que presionen para conseguir la liberación de los políticos y activistas detenidos por el Ejército.

Por su parte, el Gobierno de Australia pidió este lunes la liberación del australiano Sean Turnell, asesor de Suu Kyi, detenido el sábado pasado por los militares que tomaron el poder en Birmania.

«Nuestra embajada está prestando todo el apoyo posible al profesor Turnell durante estos duros momentos», aseguró la ministra de Exteriores australiana, Marise Payne, quien apuntó que el detenido es un reputado asesor y profesor.

El experto, asesor de Suu Kyi para asuntos económicos, es director desde 2017 del Instituto para el Desarrollo de Birmania, con sede en Naipyidó.

Se trata de la única detención de un ciudadano extranjero desde el levantamiento militar de la que se tenga noticia.

Los militares, que ya gobernaron el país con puño de hierro desde 1962 hasta 2011, tomaron el poder el pasado lunes. Tras denunciar un supuesto fraude masivo en las elecciones de noviembre. En las que la formación de Suu Kyi ganó de manera arrolladora y se hizo con el 83 % de los escaños.

EFE

Para mantenerte informado sigue nuestro canal en Telegram https://t.me/Diario2001Online

21,634FansMe gusta
0SeguidoresSeguir
0SeguidoresSeguir
9,710SuscriptoresSuscribirte