El escenario político e institucional de Paraguay registra un nuevo capítulo tras la salida del poder ejecutivo. Este sábado, el expresidente Santiago Peña fue conducido a la sede de la Fiscalía General del Estado para rendir su primera declaración formal ante el Ministerio Público, un día después de haber sido destituido de su cargo mediante un juicio político impulsado por el Congreso Nacional.
La comparecencia del exjefe de Estado se enmarca en las investigaciones abiertas por presunta lesión de confianza a raíz del colapso y posterior proceso de resolución de Ueno Bank.
La crisis de esta entidad financiera provocó la parálisis de los recursos pertenecientes a casi tres millones de clientes y dejó congelados millonarios fondos públicos depositados por instituciones estatales durante su gestión.
El traslado de Peña se realizó bajo resguardo policial en un vehículo institucional, reportó EFE.
El punto de la audiencia, fijado inicialmente en la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, debió ser cambiado a última hora por razones de seguridad.
Las horas previas a la cita judicial las cumplió en el Regimiento Escolta Presidencial, adonde fue conducido desde su vivienda particular debido a la presencia de manifestantes en las cercanías.
El expediente incluye además la detención de Carlos Carvallo, quien ejerció la presidencia del Banco Central del Paraguay hasta su renuncia esta semana, así como la imputación de 27 personas vinculadas al caso, entre ellas altos directivos de la firma.
Tras la destitución aprobada por la Cámara Alta por mal desempeño de funciones, Pedro Alliana juró ante el Congreso como nuevo presidente de la República para completar el periodo constitucional hasta el año 2028.
Visita nuestra sección: Internacionales
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube