Las autoridades españolas activaron un protocolo de emergencia este martes 3 de noviembre en el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, luego de recibir una amenaza de bomba contra un vuelo de Ryanair procedente de Mánchester, Reino Unido.
La aeronave aterrizó a las 10:50 de la mañana y los organismos de seguridad iniciaron las medidas preventivas para descartar cualquier peligro.
Inspeccionaron el avión y evacuaron a los pasajeros
Tras la alerta, todos los viajeros desembarcaron y quedaron bajo los controles de seguridad de la Policía Nacional. Especialistas TEDAX de la Guardia Civil, procedentes de Alicante, revisaron la aeronave para comprobar si existía algún artefacto explosivo en su interior.
El operativo también contó con funcionarios de bomberos, personal sanitario del servicio 112 y efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Además, las autoridades establecieron un comité de crisis dentro del aeropuerto para coordinar las actuaciones y garantizar la seguridad de los pasajeros y trabajadores.
Autoridades descartaron la presencia de explosivos
Después de las inspecciones, la Guardia Civil descartó que el avión transportara explosivos. El delegado del Gobierno en la región, Francisco Lucas, informó sobre el desarrollo del procedimiento y confirmó que las actividades aeroportuarias pudieron continuar con normalidad.
Entre las conexiones previstas figuraba un vuelo desde Gran Canaria, cuya llegada estaba programada para las 12:20 del mediodía.
Otra amenaza de bomba obligó a desviar un avión en Polonia
Ese mismo martes, otro incidente generó preocupación en Europa. Un Boeing 737 MAX de la aerolínea LOT, que cubría la ruta Londres-Heathrow-Varsovia-Chopin, recibió una amenaza de bomba y tuvo que aterrizar en el aeropuerto de Varsovia-Modlin. La aeronave llegó a las 10:01 de la mañana, hora local, con 181 personas a bordo.
El aeropuerto polaco cerró temporalmente mientras los equipos especializados realizaban las verificaciones correspondientes. Los pasajeros comenzaron a desembarcar y el avión quedó en una zona designada para facilitar las inspecciones de seguridad.
Ambos episodios movilizaron a los organismos de emergencia europeos, aunque en el caso de España las autoridades confirmaron que no existían explosivos en la aeronave de Ryanair.
