El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aclaró en entrevista con el periodista Sergio Novelli que el reciente convenio petrolero firmado no constituye un pacto directo con el gobierno interino venezolano, sino que se trata de una operación comercial con la firma privada North American Blue Energy Partners (NABEP), entidad en la que el gobierno estadounidense mantiene participación mediante el Departamento de Guerra.
“Simplemente lo que esto es ahora es un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos para normalizar ese sistema, para entonces crear esta oportunidad de ampliar la capacidad productiva del país”, explicó Rubio.
El jefe de la diplomacia norteamericana detalló que la operación cuenta con un marco estricto de leyes y regulaciones orientado a profesionalizar la gestión industrial y evitar el uso inadecuado de los fondos asignados.
Durante la entrevista, Rubio abordó las críticas surgidas por la vinculación a NABEP del empresario venezolano Alejandro Betancourt, señalado en el pasado por supuestas investigaciones de corrupción.
El secretario enfatizó que las agencias federales efectuaron las verificaciones correspondientes antes de concretar la alianza.
“Nosotros investigamos bien. Si este individuo estuviera bajo investigación norteamericana, y con eso hemos chequeado con todas las autoridades, no existía ninguna investigación dentro de nuestro sistema en contra de él”, afirmó.
Asimismo, Rubio recordó que Betancourt respaldó activamente a la oposición durante el periodo de Juan Guaidó en 2019, lo que le generó enfrentamientos directos con la administración de Nicolás Maduro.
Estructura de la concesión y desplazamiento de influencia
La confirmación del rol de NABEP se da luego de que la Casa Blanca informara que la empresa privada asumirá un papel central en la explotación de 17 campos petroleros venezolanos.
Las áreas asignadas poseen un potencial de reservas probadas estimado en 65.000 millones de barriles de crudo, bajo un esquema de concesiones proyectado hasta por 100 años y con un 35 % de participación accionaria asignado a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EEUU.
Finalmente, Rubio destacó que la estrategia busca reestructurar la industria petrolera local y recuperar terreno frente a la presencia que mantenían empresas estatales de China y Rusia en dichos yacimientos.
“Ahora tenemos la oportunidad de hacer algo que creo que va a beneficiar a todo el mundo, pero específicamente a largo plazo va a beneficiar al pueblo venezolano”, dijo
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