Nueve meses después de ser arrestado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y deportado, el venezolano José Enrique Ojeda Duarte logró regresar a Estados Unidos para reunirse con su familia.
Ojeda fue detenido por el ICE el pasado 15 de septiembre de 2025, durante la implementación del operativo “Midway Blitz” cuando se dirigía hacia su trabajo. Después de eso, estuvo en cinco centros de detención de Chicago, Indiana, Texas y Arizona.
Mientras seguía su proceso de deportación, el padre de dos hijos recibió una notificación de deportación a Venezuela. La orden fue autorizada a pesar de que un juez ordenó en noviembre de 2025 liberar a las 615 personas capturadas durante el operativo Midway Blitz.
El proceso de deportación en su contra continuó y el 6 de abril tomó un vuelo con rumbo hacia su país natal.
Venezolano logró regresar a EEUU tras su deportación
Sin embargo, después de dos meses fuera del país norteamericano y lejos de su familia, el venezolano regresó a Chicago, donde fue recibido por sus seres queridos en su casa.
“Me siento feliz de estar aquí con mi esposa, que me hacía falta”, expresó Ojeda. “Gracias a mi Dios por las personas buenas que me ayudaron para regresarme para acá”, añadió.
En entrevista con N+ Univisión, el venezolano aseguró que sufrió una injusticia, pues él solo se ha dedicado a trabajar en Estados Unidos, un país donde nunca había sido sancionado por transgredir las leyes.
“Es mal hecho lo que hacen con uno porque todos somos seres humanos; uno tranquilamente, sin un récord criminal, sin un delito, trabajando tranquilo, ¿cómo le van a hacer esa maldad a uno?”, manifestó.
Su deportación fue considerada un error. Ahora, José Enrique está de regreso en Estados Unidos, sin haber pagado fianza, ni habérsele ordenado portar un grillete en su tobillo.
Así fue como José Enrique y su familia lucharon por su regreso
“El caso mío fue ilegal lo que hicieron conmigo, de mandarme para allá sin una orden judicial ni nada”, consideró.
Una de las claves que permitieron su regreso fue su esposa Leidimar Castillo. Ella realizó distintos trámites y papeleos para lograrlo, entre ellos, enviar una carta al juez para su liberación.
“Fueron muchas súplicas, lloré, pedí, dialogué, investigué; gracias a Dios, Viviana, que esta pesadilla terminó para mí”, explicó la misma Leidimar Castillo.
La familia busca recuperar el tiempo perdido tras la separación y enfocarse en concretar sus metas de trabajo para salir adelante. La vida cambió para ambos, aunque ahora la batalla legal para esta familia inmigrante apenas comienza.
José Ojeda debe presentarse el próximo 23 de junio ante las autoridades migratorias como parte de los requisitos que debe cumplir tras su regreso al país.
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