El Gobierno de Estados Unidos flexibiliza su régimen de sanciones mediante la emisión y modificación de licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en Caracas y Washington, durante los últimos meses, con el objetivo de permitir la venta directa de petróleo venezolano en el mercado internacional.
Al respecto, consultamos a tres expertos sobre la emisión de licencias por parte de la OFAC de cara a los nuevos acuerdos petroleros entre la administración de Donald Trump y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El internacionalista Luis Angarita aclara que "no ha habido ningún levantamiento de sanciones", sino un conjunto de licencias que son excepciones al esquema de herramientas de coacción estatal que se está implementando. Lo correcto es hablar del alcance y dinamismo de las licencias.
La política restrictiva de Washington no se mide en un número cerrado de sanciones retiradas, sino a través de Licencias Generales (permisos temporales y de alcance amplio) y Licencias Individuales (permisos privados a empresas concretas), el Departamento del Tesoro flexibiliza o restringe qué transacciones están permitidas, cuándo vencen y qué condiciones deben cumplir las partes.
Impacto en la economía
Angarita comenta que el debate actual gira en torno a la certidumbre del capital privado y "si solo las licencias bastan para ofrecer seguridad jurídica a los inversionistas en las distintas áreas y sectores".
Esta flexibilización ha tenido un impacto directo en dos áreas fundamentales de la economía nacional:
- Venta directa de hidrocarburo: Venezuela redujo su dependencia de intermediarios en el mercado formal sin aplicar los drásticos descuentos de precios de años anteriores.
- Cautela de los inversores: debido al carácter temporal de las licencias y al factor de riesgo político, las multinacionales avanzan con prudencia al destinar grandes capitales a largo plazo.
Por otra parte, la economista Sandy Gómez, explica que el esquema de licencias reorienta directamente la balanza del comercio exterior venezolano hacia los socios occidentales tradicionales. "Como no tenemos un portafolio de exportación diversificado y dependemos casi exclusivamente del crudo, es evidente que el principal beneficiario de una estructura de sanciones más flexibles es Estados Unidos", explica.
Según el internacionalista Luis Daniel Álvarez, las licencias temporales funcionan como una métrica de compromisos mutuos que: "si hay voluntad, se pueden alcanzar acuerdos. En la medida en que haya pruebas y avances en un proceso de negociación transparente, habrá mayor fluidez para limitar la temporalidad de las medidas y avanzar hacia un esquema normalizado".
No obstante, expertos coinciden que sin inversiones sustanciales para recuperar la red eléctrica nacional, la capacidad de refinación y los servicios básicos, el impacto del alivio petrolero tendrá un techo limitado en el bolsillo ciudadano.