Habitantes de la parroquia 3 de Febrero, situada en el municipio La Ceiba del estado Trujillo, reportaron nuevos episodios de intoxicación que afectaron a estudiantes y docentes de la Unidad Educativa Fabricio Ojeda, situación que desencadenó protestas comunitarias y demandas de investigación científica en la zona.
Como medida de presión para exigir respuestas institucionales sobre el origen de los malestares y salvaguardar la integridad de la comunidad estudiantil, un grupo de representantes procedió a cerrar temporalmente el portón de acceso al recinto escolar.
El conflicto escaló durante la noche del miércoles, cuando el Comité Oswaldo Arenas por los Derechos Humanos denunció a través de su cuenta en la red social X la detención de varios representantes que participaban activamente en las protestas por parte de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
Ante estos hechos, los familiares reiteraron su exigencia de esclarecer de forma técnica y transparente las causas de las intoxicaciones recurrentes, garantizar asistencia médica oportuna para los afectados y aplicar protocolos de evaluación que determinen el origen exacto de los incidentes sanitarios en el plantel.