Debido al avistamiento de deslizamientos en el Waraira Repano (El Ávila), en la Quebrada Chacaíto y su difusión por redes sociales, geólogos aseguran que son desprendimientos normales producto de los sismos y que no hay motivo de alarma.
La Sociedad Venezolana de Geólogos (SVG) asegura que se trata de una inestabilidad superficial debido a los sismos ocurridos en el país.
“Realicé un levantamiento con imágenes de satélite apoyándome en una exalumna mía que está en Houston, y utilizando el Satélite Sentinel hicimos una cartografía de toda la inestabilidad superficial que está a lo largo de la cordillera de todas las quebradas”, dijo el presidente del organismo, Feliciano De Santis.
Precisó que a raíz del sismo se produjeron unos desprendimientos y posteriormente voló sobre la zona en helicóptero y constató la inestabilidad superficial. “Son inestabilidades superficiales producto de la vibración sísmica, no es que El Ávila se está resquebrajando o picando en dos”.
La roca siempre se está “meteorizando, erosionando y mandando sedimentos hacia las cuencas bajas. Lo que no queremos es que esos sedimentos bajen todos a la vez”, dijo.
Añadió que, si ocurriera una lluvia muy intensa que acumulara más de 400 mm en una semana, lluvias intensas de más de 40 mm por hora, eso podría ocasionar que mucho de ese material baje al mismo tiempo y se produzca un alud torrencial.
Si llueve como hasta el momento, que llueve más o menos y luego pasan días sin llover, habrá un equilibrio, es decir, no hay un peligro inminente, aclaró.
“Estoy pidiendo un segundo vuelo en helicóptero para ver si ha habido algún sitio con alguna inestabilidad más profunda que las que vi en el primer vuelo”, agregó.
El Ávila no presenta inestabilidad profunda
Respecto a las grietas que presenta El Ávila, señaló que todas son superficiales, “no hay inestabilidad profunda de acuerdo a lo que observé desde el helicóptero. Eso ha sucedido otras veces”.
De Santis expresó que esto es un proceso normal de degradación de la cordillera para compensar su crecida por los efectos tectónicos. La cordillera crece tectónicamente y debe haber otro proceso que la mantenga en equilibrio.
Constantemente bajan sedimentos de las partes altas a las bajas, es un proceso geológico básico y normal. “Cuando los seres humanos alteran los cauces de las quebradas y un día la quebrada decide bajar muchos sedimentos a la vez, ahí se produce una tragedia; fue lo que pasó en Vargas en 1999”, precisó.
Temporadistas pueden subir a El Ávila sin peligro alguno
Respecto a si es seguro que los temporadistas suban al Waraira Repano, señaló que “no veo ningún problema, porque todos esos procesos están ocurriendo en las cuencas altas, en las zonas de máximas pendientes, donde la gente no camina”.
Recalcó que no son movimientos de masa gigantes, ni se va a derrumbar El Ávila, “lo garantizo. Son procesos normales de degradación que siempre están ocurriendo con sismos o sin sismos”.
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