Economistas plantean plan monetario para frenar la inflación sin dolarización

Rescatar el bolívar exige gasto orgánico y crédito bancario

Viernes, 09 de octubre de 2026 a las 08:05 pm
Economistas plantean plan monetario para frenar la inflación sin dolarización

La permanencia del bolívar como unidad monetaria oficial plantea el reto de diseñar un plan de política económica capaz de devolverle el valor intrínseco a la moneda sin recurrir a la asfixia del crédito ni al colapso del salario real.

Para detener la espiral inflacionaria bajo el uso del bolívar, la premisa fundamental es la disciplina fiscal. La inflación no se origina por el uso de la moneda en sí, sino por la emisión excesiva de bolívares sin respaldo en bienes y servicios para cubrir el déficit presupuestario del Gobierno.

El economista Luis Crespo explica que la inflación venezolana es un fenómeno predominantemente monetario. "Es el resultado de los excesos de liquidez del Banco Central de Venezuela (BCV) para financiar el gasto de empresas del sector público. El Estado no tiene que dejar de gastar, pero debe expandir un gasto fiscal orgánico con dinero fresco y eficiente, apoyándose en organismos internacionales", afirma.

Con mayor financiamiento, las industrias aumentan la oferta de productos, lo que estabiliza los precios de forma natural y sin congelamientos. En este diagnóstico coincide el economista Aaron Olmos, quien sostiene que la estabilidad no se logra con controles de precios, sino fortaleciendo la capacidad productiva. Para Olmos, una política monetaria acertada debe elevar la oferta interna de bienes y reducir la brecha cambiaria, actualmente cercana al 16 %, a niveles mínimos del 1 % o 5 % para proteger el ingreso real de las familias y la estructura de costos de las empresas.

"Una política monetaria acertada tiene que lograr que la moneda no pierda poder de compra frente a las divisas. Si en enero con 100 bolívares compramos 10 productos y en diciembre con esos mismos 100 bolívares compramos 9 productos y medio, aunque exista una ligera inflación, la capacidad de compra se mantiene. La estabilidad se logra aumentando la capacidad productiva, incrementando la oferta agregada interna y reduciendo la dependencia de las importaciones, salvo en materia prima y tecnología", detalla Olmos.

El respaldo de una moneda nacional descansa en el nivel de sus activos de reserva. Para blindar al bolívar frente a corridas cambiarias, el BCV debe ejecutar una estrategia activa de acumulación de reservas internacionales líquidas.

Esto se logra canalizando los ingresos de la factura petrolera, estimulando la exportación de bienes no tradicionales y reinsertando a Venezuela en los circuitos de financiamiento de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional, la CAF o el Banco Interamericano de Desarrollo. Con un colchón sólido de divisas, la autoridad monetaria puede intervenir de forma oportuna en el mercado sin agotar sus recursos, inyectando confianza a los agentes económicos para que vuelvan a ahorrar en bolívares.

Respecto al respaldo de la moneda, Crespo advierte que las reservas internacionales están fuertemente debilitadas. De una masa bruta estimada entre 11.500 y 12.000 millones de dólares, apenas unos 1.500 millones corresponden a activos líquidos operativos.

Para reconstruir este colchón financiero, los analistas señalan dos vías complementarias: Olmos enfatiza el impulso a las exportaciones no tradicionales como la agroindustria y los productos del mar para diversificar el ingreso de divisas, mientras Crespo resalta el rol estratégico e ineludible del sector petrolero, minero y la asistencia de multilaterales para aportar liquidez inmediata y renegociar la deuda externa.

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