El doble sismo del pasado 24 de junio impacta con fuerza el sector habitacional. Los daños en viviendas no solo se concentran en Caracas, sino también en La Guaira, Aragua, Miranda y Carabobo. Esta realidad ha dejado a numerosas personas en condición de refugiadas, mientras que otras aguardan por las inspecciones técnicas que determinen si sus hogares son habitables o si deben ser desalojadas de forma definitiva.
El mercado de bienes raíces no escapa a esta coyuntura y se perfila como uno de los sectores más afectados. La oferta inmobiliaria, especialmente en Caracas y en una de las zonas más impactadas como el municipio Chacao, era considerada hasta ahora uno de los principales motores del sector, gracias a sus diversas alternativas residenciales, comerciales y corporativas.
¿Qué dice la Cámara Inmobiliaria de Venezuela?
Desde el primer momento, la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, representada por su presidente, Pablo González Travieso, reconoce la labor de los organismos de atención y protección ciudadana. A través de un comunicado oficial en su cuenta de Instagram, la institución manifiesta su profunda solidaridad con todos los afectados.
En una entrevista concedida al circuito Unión Radio, González Travieso señala que el sector inmobiliario del país ha sufrido un golpe importante, justo cuando la necesidad de vivienda se incrementa de forma considerable. Ante este escenario, la directiva de la CIV solicita a las autoridades gubernamentales revisar el marco jurídico vigente, de manera especial la Ley de Arrendamiento y Vivienda. “Ante la desconfianza que existe en el mercado, producto del marco legislativo actual, el aporte o la entrada de nuevos metros cuadrados se hace muy complicado”, explica.
De igual forma, el vocero gremial apunta que, aunque no ha observado declaraciones de riesgo hacia la propiedad privada por parte del sector oficial, tampoco tiene conocimiento de medidas de protección hacia la misma. “Si se pudiera enviar un mensaje institucional que asegure que no habrá expropiaciones, invasiones ni un desconocimiento de la propiedad privada, sin duda alguna estaríamos dando un paso de especial necesidad ante la gran incertidumbre que tenemos”.
“Los impactos inmediatos sobre el mercado inmobiliario en Caracas todavía no los podemos medir de forma exacta. A nosotros nos preocupan, fundamentalmente, esas familias que tienen miedo de entrar a sus hogares debido a los daños estructurales en los edificios. Estos efectos van a ser determinantes; independientemente de la dinámica del mercado, hoy tenemos menos metros cuadrados que ofertar y una necesidad urgente de reconstrucción. Probablemente, este proceso tarde entre 24 y 36 meses”, concluye González Travieso.
