domingo, abril 11, 2021

Las protestas no cesan a pesar de la pandemia

Es fácil creer que por lo contagioso del virus COVID-19, hayan disminuido las protestas en el país. Sin embargo, esa no es la realidad. Es un hecho bastante conocido que las fallas de los servicios básicos afectan gravemente la calidad de vida del venezolano.

Para empezar, está el problema de la luz. El servicio eléctrico no parece aguantar la carga exigida por la nación. La falta de inversión y el poco mantenimiento han traído como consecuencia apagones y bajones eléctricos. Lo cual termina quemando electrodomésticos y entorpeciendo el desarrollo de la rutina diaria.

En la memoria de todos está presente el apagón de marzo del año pasado. Duró varios días en el mejor de los casos, debido a que algunas regiones estuvieron semanas sin luz. Actualmente está presente el trauma de que tal evento pueda repetirse.

Para mantener las casas alumbradas, algunos ciudadanos optaron por adquirir plantas eléctricas. Si bien no todos pudieron comprar una por el bajo poder adquisitivo del venezolano, es posible ver ciertas casas con dichas plantas.

Otro tema que ha causado numerosas protestas es la falta de gas. El martes de esta semana (13 de octubre) se registraron manifestaciones por esta situación en los estados Bolívar, Lara, Monagas y Sucre. Incluso medios internacionales como este se han hecho eco de la problemática.

Como sugerencia, algo que se puede hacer para olvidarse de la situación es pasar unas horas entretenido usando el internet. Una opción pudiera ser ver videos graciosos o ingresar a un casino online NetBet. Recordemos que no es sano ver noticias todo el tiempo ni pensar a cada rato en los problemas.

Un servicio que se ha unido al gas y a la luz, como otro que está fallando, es la gasolina. A nivel nacional existe una escasez profunda de combustible, lo que se traduce en colas interminables. Con todo y los buques llenos de gasolina que llegaron de Irán, no se da abasto.

El gobierno planteó un esquema que subiría los precios para –según ellos– garantizar el servicio. Lamentablemente ese no ha sido el caso. Las personas se ven en la necesidad de recurrir a particulares para comprar el combustible a sobreprecio, o pasar horas en una cola.

Y se suman más malas noticias. El viernes 9 de octubre se registró una explosión en la planta “El Palito”, ubicada en Valencia, estado Carabobo. Dicha planta es una refinería que produce gas y gasolina, por lo que la producción quedo paralizada.

Asimismo, el director de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela informó que había unos barcos petroleros en cuarentena. La razón: su tripulación estaba infectada con coronavirus. Por si fuera poco, también agrego que dichos barcos apenas se encuentran operativos. Y que los trabajadores que allí se encuentran, no cuentan con condiciones adecuadas. Cuesta creer que un país que una vez fue gran exportador de petróleo, hoy en día atraviesa una crisis de gasolina. Y ni hablar de los problemas con la luz, el gas y el agua. Desafortunadamente dichos servicios no están garantizados para los venezolanos, a pesar de que el gobierno debe asegurarse de proveer servicios de calidad.

21,487FansMe gusta
0SeguidoresSeguir
286,826SeguidoresSeguir
9,250SuscriptoresSuscribirte

INSTAGRAM