Mercedes Malavé: El sector pragmático del chavismo es el que dialoga con la AN 2015

La dirigente de las organizaciones Cambio en Paz y Unión y Progreso estima que la presencia de Estados Unidos en Venezuela será por largo tiempo

Viernes, 07 de agosto de 2026 a las 04:50 pm

Venezuela asiste a su noveno proceso de diálogo chavismo-oposición desde el año 2002. En esta oportunidad y en un contexto muy diferente a las ocho oportunidades previas, la cita está encabezada una vez más por Jorge Rodríguez por el oficialismo y Dinorah Figuera por el sector opositor, en su condición de presidente de la Asamblea Nacional de 2015.

Muchas expectativas hay en torno al desenlace de esta negociación y por ello 2001 pulsó la opinión de la analista Mercedes Malavé, durante un foro encabezado por Erys Wilfredo Alvarado, gerente general de Medios del BLOQUE DEARMAS; Juan Ernesto Páez-Pumar, director de esta marca multiplataforma y el coordinador informativo, Robert Lobo Acosta.

“Lo primero que hay que tener claro es que este diálogo no hubiese sido posible sin la acción militar de Estados Unidos del pasado 3 de enero, cuando ocurrió la extracción de Nicolás Maduro para ser procesado en Nueva York”, apunta Malavé para contextualizar quién marca el ritmo de los acontecimientos actuales en el país.

La integrante de las organizaciones Cambio en Paz y Unión y Progreso define además el perfil de quiénes participan en estas mesas de conversaciones, dados los antecedentes que llevaron a las mismas. “El chavismo pragmático está allí sentado”, asegura al tiempo que advierte sobre divisiones dentro del movimiento que gobierna a Venezuela desde 1999.

Malavé precisa que negocia el oficialismo “que puede sobrevivir, que se puede acomodar, el flexible y no está ideológicamente atrapado en esquemas más anticuados de la izquierda tradicional”. Agrega que hasta podría calificarse como un sector “tecnócrata” y “moderado”.

La dirigente político aprovecha para perfilar su “diálogo ideal” y no puede tener otro norte que reinstitucionalizar a Venezuela, con la conformación de poderes públicos departidizados y que de verdad respeten la Constitución y se pongan de lado de los intereses de los ciudadanos.

“Se partidizan las instituciones del poder público que deberían ser neutrales y deberían gobernar para todos por igual. Entonces, esa mentalidad es muy importante porque es que si no la reinstitucionalización no se va a dar. Las negociaciones no pueden ser reparto de cuotas”, explica la experta.

No deja de lado un punto que cree vital como telón de fondo en el diálogo: la crisis se soberanía. Mercedes Malavé lo conceptualiza en dos vías: la territorial-institucional y la electoral. Retoma los acontecimientos del 3 de enero de 2026 cuando se produjo una incursión estadounidense y desde ese día la sombra de Washington está presente en cada hito de la acción gubernamental. Luego, rememora las irregularidades de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, en las cuales no se reconoció al verdadero ganador.

“¿Y dónde están los reales?”

La opacidad en la rendición de cuentas de los funcionarios hacia los ciudadanos en Venezuela es una mala praxis de vieja data. Tanto, que en 1978 un candidato presidencial lo asumió como eslogan de campaña y tuvo rotundo éxito. “¿Y dónde están los reales?”, retumbaba como un reclamo colectivo la consigna de Luis Herrera Campins ante la poca o nula información en torno al dinero manejado durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Casi 50 años después, y tras prometerse prácticas distintas a las implementadas en la llamada IV República, la exigencia por cuentas claras, frente a décadas de un secretismo en relación al gasto público se mantiene vigente. En la realidad venezolana de 2026 tiene un ingrediente adicional: la intervención de Estados Unidos en la administración de los ingresos de la renta petrolera.

“Tenemos un gobierno que no rinde cuenta desde hace muchísimo tiempo, pero aparentemente la intervención de Estados Unidos tampoco ha aclarado el tema de los recursos. Sabíamos que hasta diciembre o durante los últimos meses del año pasado, Venezuela no había podido exportar petróleo por el bloqueo naval, por todos los problemas que había con las sanciones y la y el aislamiento”, asegura Mercedes Malavé.

La analista recuerda que en enero el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció que su país ya recibía mucho petróleo y a la vez le entraba mucho dinero a Venezuela. Pero, según la experta, ese dinero no se ve reflejado por ningún lado y señala que la primera obligación de cualquier político es exigir. “Una rendición de cuenta que, por cierto, la presidenta encargada ha anunciado, ha dicho que lo va a hacer, pero no se termina de aclarar ese punto”, señala.

Mercedes Malavé apunta hacia una urgente necesidad de reducir el tamaño del Estado. Sostiene que hay demasiados ministerios y el país no está en capacidad de mantener el esquema populista de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Las medidas podrían ser duras e impopulares, pues hasta el tinglado de bonos y ayudas debe revisarse; el Sistema Patria estaría bajo la lupa de quienes tienen la responsabilidad de una reingeniería burocrática en Venezuela.

“De la impopularidad no se escapan ya, porque si mantienen este estado de cosas, pues las quejas por los por el salario seguirán en aumento, porque tú no puede pagar salario y al mismo tiempo no devaluar la moneda y también mantener 30 ministerios y bueno. Además, tienes nueve vicepresidencias que ni siquiera aparecen en la Constitución de la República. Todo esto es insostenible”, diagnostica la también miembro del IFEDEC, de afiliación socialcristiana.

Malavé es lapidaria en la revisión que hace de la administración pública del país. Asegura que está “en quiebra” y por ello asoma que pronto vendrás privatizaciones y empresas mixtas en muchos ámbitos de la vida nacional para garantizar el funcionamiento de la nación y el bienestar de la gente.

Este acercamiento a lo que podría llamarse un liberalismo económico, alejado de los dogmas de izquierda que movieron al chavismo por década, puede darse ya que “la permanencia Estados Unidos en Venezuela va a ser larga”, según la impresión que tiene la analista que conversa con Alvarado, Páez-Pumar y Lobo Acosta en este espacio de 2001.

Las revelaciones del 24 de junio

Por si fuesen pocas las calamidades padecidas por Venezuela en los últimos años, el pasado 24 de junio fue testigo y protagonista de su peor tragedia natural. Dos sismos de intensidad 7.2 y 7.5 afectaron varias regiones, con especial furia en el Litoral Central y Caracas. El nivel de destrucción humana y material se pierde de vista; algo nunca antes conocido en la historia del país.

“¿Qué reveló el 24 de junio? Lo de lo desprotegidos que estamos los venezolanos, lo mal que vivimos, lo vulnerables que somos y al mismo tiempo la bondad, la solidaridad, la resiliencia de los venezolanos. Yo creo que eso quedó al desnudo. Vivimos muy mal, no tenemos órganos de protección, no tenemos hospitales, no tenemos capacidad de atender emergencias, no tenemos ni siquiera redes de comunicación, las comunicaciones se cayeron por completo”, asegura Mercedes Malavé.

Sin embargo, la analista opina que este trágico acontecimiento no debe atrasar ninguno de los procesos que estaban en desarrollo, como la transición, la reconstrucción general del país y el mismo diálogo que se anunció previo a los sismos y ya está en marcha. La dirigente recuerda que los avances de este siglo XXI permiten atender estas contingencias con más eficacia que en otras épocas. Pone el énfasis en la ayuda internacional que fue, es y será clave en el futuro inmediato, de allí lo pertinente de incluir el tema de la emergencia tras los terremotos en la agenda de las negociaciones entre el chavismo y la AN 2015.

“Sí era pertinente. Es que no nos damos cuenta de la magnitud de gastos que esto supone. Y sobre todo que es que hay unos fondos de Venezuela congelados, hay activos del país, dinero en oro, recursos paralizados producto de la crisis de la democracia en Venezuela a través de las sanciones. Pero gracias a Dios que los tenemos, porque si no creo que ningún país hubiese volteado a vernos, es decir, que también ven oportunidades de inversión, oportunidades de reconstrucción para invertir en mediano y largo plazo en nuestra nación”, asegura.

Sobre lo relacionado a las sanciones internacionales contra personalidades e instituciones del Estado, Malavé estima que se mantendrán. Sin embargo, vaticina que estos castigos desaparecerán de manera progresiva a medida que Venezuela recobre su institucionalidad y se concreten los cambios democráticos. Describe que el proceso se adelantará bajo el tutelaje estadounidense que tendrá gran injerencia en el manejo de los recursos económicos.

Ahora bien, cuando se usa el tema de las sanciones como condicionante para una fase superior del diálogo, por ejemplo, para una eventual reunión entre Delcy Rodríguez y María Corina Machado, cara a cara, la dirigente de Cambio en Paz tiene una visión particular sobre ese eventual escenario.

“Eso es decir que Delcy Rodríguez nunca se reunirá con María Corina Machado”, remató.

También puede visitar nuestra sección de Nacionales

Mantente informado en nuestros canales de WhatsAppTelegram y YouTube

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

TEMAS DE HOY:
VENEZUELA
Escoge tu edición de 2001online.com favorita
Venezuela
América