Las autoridades de salud de Nueva York han intensificado las inspecciones y la desinfección de torres de refrigeración industriales después de confirmar una quinta muerte relacionada con el brote de legionelosis en el barrio del Upper East Side, en Manhattan.
Según el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York (NYC Health), el total de contagios ha llegado a 82 personas, de las cuales ocho están hospitalizadas y 56 ya han recibido el alta médica.
Despliegue de inspecciones en el Upper East Side de Nueva York
En el Upper East Side, los equipos de inspección sanitaria han ampliado los controles epidemiológicos en los códigos postales 10028, 10075 y 10128, donde se han concentrado los casos diagnosticados.
Reportes de NYC Health indican que las pruebas de laboratorio han confirmado la presencia de la bacteria Legionella viva en 34 torres de refrigeración ubicadas en 33 edificios residenciales, escuelas privadas e instituciones culturales de la zona.
Como medida preventiva inmediata, el municipio ha ordenado el drenaje, limpieza profunda y tratamiento químico de 82 torres de enfriamiento en 80 inmuebles del distrito.
El comisionado de Salud de la ciudad, el Dr. Alister F. Martin, destaca que la rápida intervención de los equipos de respuesta epidemiológica ha evitado una propagación mayor y ha logrado estabilizar el número de nuevos contagios.
De hecho, los datos oficiales muestran que en los últimos diez días no se han reportado nuevos pacientes con síntomas activos.
El origen del brote y la naturaleza de la bacteria en Nueva York
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la Legionella es una bacteria que se encuentra en ambientes de agua dulce, pero se siente como en casa en grandes sistemas hidráulicos y torres de enfriamiento que no reciben el mantenimiento adecuado.
La transmisión se produce cuando las personas inhalan pequeñas gotas de agua contaminada que flotan en el aire. Es importante destacar que la legionelosis no se contagia de persona a persona.
Además, como aclaró NYC Health, el agua del grifo sigue siendo completamente segura para beber, cocinar y ducharse, ya que el problema se origina exclusivamente en los vaporizadores de los sistemas de climatización externa.
Supervisión municipal y leyes de mantenimiento
Ante esta emergencia sanitaria, miembros del Consejo Municipal de Nueva York, liderados por la concejal Julie Menin, han pedido más transparencia en los protocolos y han anunciado audiencias públicas para evaluar la rapidez de la respuesta.
Las normativas locales exigen a los propietarios de edificios que realicen pruebas bacteriológicas mensuales en sus torres de refrigeración durante el verano.
El Departamento de Salud ha advertido que impondrá sanciones severas y multas a aquellos administradores que no cumplan con los estándares de limpieza establecidos por la ley.
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