Las operaciones de ICE en Texas, Oklahoma y Kansas generan preocupación entre asociaciones ganaderas que advierten sobre posibles efectos en el suministro de carne de res y, eventualmente, en los precios que pagan los consumidores.
Tres organizaciones del sector señalaron que las interrupciones laborales y los retrasos en el traslado de ganado ya están generando pérdidas y costos adicionales.
La Texas Cattle Feeders Association, Kansas Livestock Association y Oklahoma Cattlemen’s Association emitieron una declaración conjunta en la que pidieron a las autoridades federales realizar los operativos de manera ordenada, transparente y respetando el debido proceso.
Las organizaciones aclararon que reconocen la responsabilidad del gobierno de hacer cumplir las leyes migratorias.
Miles de reses esperan para llegar a las plantas
Los grupos ganaderos reportaron retrasos en el envío de miles de cabezas de ganado que estaban programadas para llegar a plantas procesadoras. Según su declaración, esas demoras ya representan millones de dólares en ingresos perdidos y costos adicionales para los productores.
El problema también alcanza otros puntos de la cadena, entre ellos corrales de engorde, procesadoras, empresas de alimentos y granos, centros de transporte y servicios de comunidades rurales.
En Kansas, por ejemplo, organizaciones y medios locales reportaron afectaciones en comunidades del suroeste del estado donde se concentran importantes instalaciones de procesamiento.
El Departamento de Seguridad Nacional, sin embargo, sostuvo que ICE no realiza operaciones laborales en Kansas y señaló que los agentes buscan a personas con órdenes finales de deportación y a personas acusadas de delitos graves.
¿Cómo podría llegar el impacto al supermercado?
Las asociaciones ganaderas sostienen que las interrupciones pueden afectar el bienestar de los animales, retrasar el procesamiento y aumentar los costos de operación. En su comunicado, advirtieron que una disrupción prolongada podría elevar el precio de la carne de res para los consumidores.
La advertencia llega cuando el mercado ya enfrenta una oferta limitada de ganado. Los precios de la carne alcanzaron niveles récord durante el año y el hato bovino estadounidense se encuentra en su nivel más bajo en décadas, factores que mantienen presión sobre el mercado.
Por ahora, el aumento de precios asociado específicamente con las operaciones de ICE representa una advertencia de la industria y no un incremento medido atribuido exclusivamente a esos operativos.
El efecto dependerá de cuánto duren las interrupciones y de su alcance dentro de la cadena de suministro.
Las asociaciones pidieron además que las autoridades mantengan una comunicación clara con empleadores y comunidades afectadas, al considerar que las consecuencias de las interrupciones pueden prolongarse durante días o semanas después de cada operativo.
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