La tensión entre el Gobierno federal de Estados Unidos y el estado de California se intensificó notablemente este jueves.
La administración de Donald Trump presentó una demanda formal en los tribunales de Los Ángeles, buscando evitar que las autoridades electorales estatales cuenten las boletas de alrededor de 20.000 personas.
Según reportes de medios internacionales como CNN en Español, el conflicto surgió cuando los funcionarios californianos se negaron a abrir una memoria USB que el Departamento de Justicia (DOJ) había entregado, la cual supuestamente contiene información sobre votantes no ciudadanos.
El origen del conflicto: Un dispositivo USB sin abrir
El Departamento de Justicia envió recientemente un dispositivo de almacenamiento (thumb drive) a la oficina del registrador-recreador del condado de Los Ángeles, Dean Logan.
La exigencia federal incluía un ultimátum de 48 horas para revisar la información y verificar el estatus migratorio de cerca de 20,000 electores inscritos antes de proceder con el conteo. Sin embargo, las autoridades locales ignoraron la orden de los fiscales federales.
Según reportes citados por CNN en Español, la oficina del condado de Los Ángeles argumentó que, basándose en sus estrictos protocolos de privacidad y seguridad informática, ni siquiera habían conectado ni accedido al dispositivo debido a los riesgos cibernéticos que conlleva abrir soportes de origen externo y no verificado.
Por su parte, la secretaria de Estado de California, Shirley Weber, denunció que el Departamento de Justicia ni siquiera le había entregado formalmente la lista a su oficina al momento de emitir la exigencia por carta, calificando la presión federal como una crisis artificial creada por el propio DOJ.
California rechaza la maniobra y denuncia intento de supresión de votos
La respuesta del gobierno de California no se hizo esperar. El gobernador demócrata Gavin Newsom calificó la acción legal de la administración central como un intento desesperado y autoritario por socavar la democracia e interferir en la contabilidad electoral del estado.
Especialistas en leyes electorales consultados por medios de comunicación han catalogado el recurso presentado por la Casa Blanca como una demanda con muy pocas probabilidades de éxito judicial (long shot), señalando que busca sentar precedentes políticos más que obtener un triunfo legal sólido en los tribunales.
California, que opera bajo un sistema donde se envían boletas de voto por correo a todos sus votantes registrados, inició su proceso de recepción electoral a comienzos de octubre.
Las autoridades estatales recalcan que estas acciones del Gobierno federal violan los principios constitucionales que otorgan a los estados la autonomía sobre la administración de sus elecciones, así como normativas federales que prohíben alterar masivamente las listas de votantes a pocas semanas de los comicios.
Mientras tanto, el litigio en Los Ángeles continúa su curso legal generando un fuerte impacto político a nivel nacional.
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