Un despliegue de seguridad reforzado por parte del Servicio Secreto acompañó la realización de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca este viernes 24 de julio, una edición reestructurada como consecuencia del intento de magnicidio contra el mandatario Donald Trump ocurrido hace 3 meses atrás.
La actividad de hoy viernes sustituye la jornada interrumpida el pasado 26 de abril y aplica nuevas restricciones operativas para garantizar la protección de los asistentes y del mandatario.
Modificaciones de infraestructura y control de acceso
El desarrollo del acto se trasladó al Hotel Waldorf Astoria de Washington, abandonando la sede habitual del Hotel Washington Hilton. Entre las medidas adoptadas destacó la reducción de la nómina de invitados a aproximadamente 700 personas —frente a los 2.600 registrados en la cita anterior—, la disminución de los puntos de ingreso al recinto y la implementación obligatoria de un sistema de verificación digital mediante códigos QR para validar la entrada del público.
Antecedentes de la suspensión y cargos judiciales
La interrupción de la gala original ocurrió cuando un individuo armado, identificado como Cole Allen, de 31 años, intentó ingresar al área principal del evento, generando un tiroteo con las fuerzas de seguridad sin saldo de heridos pero obligando a la evacuación inmediata del presidente. Actualmente, el procesado enfrenta cargos por intento de asesinato —delito que contempla pena de cadena perpetua—, junto a acusaciones por uso de armas de fuego y agresión a un funcionario federal.
Visita nuestras secciones: Servicios e Internacionales
Para mantenerte informado sigue nuestros canales en Telegram, WhatsApp y Youtube