Un nuevo informe publicado por el ConsumerAffairs Journal of Consumer Research ha posicionado a Waterbury, Connecticut, como la ciudad con los peores conductores de todo Estados Unidos.
El estudio evaluó patrones de comportamiento al volante como la conducción agresiva, imprudente, los desplazamientos en sentido contrario y el exceso de velocidad para determinar el nivel de riesgo en las vialidades urbanas.
Metodología del estudio: ¿Cómo se midió el riesgo vial?
Para estructurar la clasificación, el equipo de investigación analizó las estadísticas de accidentes mortales del Sistema de Análisis e Informes de Fatalidades de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA).
El estudio evaluó a más de 300 ciudades estadounidenses con poblaciones de 100,000 habitantes o más.
El análisis consideró cinco factores críticos: conducción temeraria, niveles de alcohol en sangre, conducción bajo los efectos del alcohol, accidentes fatales globales y exceso de velocidad.
Cada categoría otorgó una puntuación proporcional de 0 a 20 puntos, sumando una calificación final de riesgo de hasta 100 puntos. Waterbury encabezó la lista nacional al registrar una puntuación de 80.46 puntos.
En el mismo ranking, la ciudad de Memphis, Tennessee, ocupó el segundo lugar a nivel nacional, mientras que Hartford, también en Connecticut, se ubicó en la posición número 46.
Reacción de los residentes y hallazgos en las calles
Diversos habitantes de Waterbury expresaron su acuerdo con los resultados del informe. Residentes locales señalaron a NBC Connecticut que las infracciones graves, el irrespeto a los peatones y las colisiones son situaciones cotidianas en las avenidas de la localidad.
Durante la cobertura realizada en la ciudad, equipos periodísticos presenciaron de primera mano incidentes como vehículos pasándose semáforos en rojo, giros prohibidos en tres puntos en medio de calles principales como East Main St. y un choque por alcance entre automóviles.
Testimonios de la comunidad denunciaron además atropellos frecuentes a peatones y huidas del lugar por parte de los conductores involucrados.
Medidas policiales y tecnología para frenar las infracciones
Ante este escenario, las autoridades locales han reforzado sus estrategias de mitigación. El sargento Joseph Morais, del Departamento de Policía de Waterbury, hizo un llamado a la responsabilidad de los automovilistas, recomendando salir con mayor tiempo de anticipación y recurrir a servicios de transporte compartido si han consumido alcohol o sustancias intoxicantes.
Asimismo, la policía confirmó que mantiene operativos de control estricto contra la conducción bajo los efectos del alcohol y que la ciudad se encuentra en proceso de instalar 19 cámaras de control de velocidad y fotomultas por semáforo en rojo en los cruces más problemáticos.
Las autoridades esperan que estas herramientas tecnológicas obliguen a los conductores a reducir la velocidad y a respetar las normas de tránsito.
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