La ley oculta en Nueva York que castiga con multas a quienes hagan esto con el carrito del supermercado

El debate sobre este hábito tomó fuerza tras un reporte de ElDiarioNY, que detalló el marco regulatorio que castiga estas acciones

Viernes, 29 de mayo de 2026 a las 01:48 pm

Llevarse un carrito de supermercado fuera de los límites de la tienda es una práctica común en muchos vecindarios de Nueva York, a menudo vista por los consumidores como una simple comodidad para transportar las compras hasta el hogar.

Sin embargo, detrás de esta acción cotidiana existe una frontera legal difusa: estos objetos son propiedad privada de los comercios y su retiro no autorizado puede acarrear multas, citaciones judiciales e incluso cargos penales bajo las leyes del estado.

El debate sobre este hábito ha tomado fuerza tras un reporte de ElDiarioNY, que desglosó el marco regulatorio que castiga estas acciones.

La creencia popular de que los carritos se convierten en bienes de uso público al estar disponibles en las entradas de los establecimientos es un error.

Los comercios otorgan un permiso de uso estrictamente acotado al perímetro del local y su estacionamiento; una vez que se rompe ese límite, el cliente incurre en una falta que puede escalar según la gravedad del caso.

El marco legal: delito menor de Clase A en el código de Nueva York

La Ley Penal del Estado de Nueva York contempla figuras jurídicas específicas que los comercios y las autoridades pueden invocar cuando un carrito es retirado de las instalaciones.

Aunque los supermercados suelen priorizar la recuperación del activo, la legislación estatal establece dos tipificaciones claras para estas conductas:

  • Hurto Menor (Petit Larceny): regulado bajo la sección 155.25 del código penal, sanciona el retiro sin autorización de un bien ajeno. No se requiere que la persona esconda el objeto o lo meta a su vivienda; el simple hecho de desplazarlo fuera del área permitida de la tienda puede ser denunciado como sustracción o retención indebida. Está clasificado como un delito menor de Clase A.

  • Posesión Criminal de Propiedad Robada en Quinto Grado: tipificado en la sección 165.40, este cargo aplica cuando un individuo retiene a sabiendas el carrito por un tiempo prolongado o lo abandona en un lugar que dificulta su devolución, demostrando la intención de beneficiarse del bien o impedir que el dueño lo recupere. Al igual que el hurto, es un delito menor de Clase A.

En la práctica, un incidente aislado con un solo carrito difícilmente terminará en una pena de prisión. Sin embargo, la apertura de un expediente o la emisión de una citación obligan al infractor a enfrentar audiencias, comparecencias ante los tribunales y gastos en asesoría legal, alterando su historial récord.

Miles de dólares en pérdidas y el caos en la vía pública

La severidad de las normas responde a un problema financiero de gran escala para las cadenas de suministro y los pequeños comerciantes. Un carrito de supermercado nuevo tiene un costo de fabricación que oscila entre los 100 y 300 dólares.

Cuando las desapariciones se vuelven masivas y constantes, los establecimientos deben destinar miles de dólares anuales de su presupuesto operativo a la reposición de inventario, un gasto que termina impactando indirectamente en los precios de los productos al consumidor.

A esto se suman las horas de trabajo del personal asignado a recorrer las calles para recuperar las unidades y los costos de reparación por vandalismo o roturas.

El impacto también se traslada directamente al entorno urbano. Los carritos abandonados obstruyen las veredas, bloquean los accesos residenciales, interfieren con las rampas para personas con movilidad reducida y representan un peligro latente de accidentes si ruedan hacia las calzadas o intersecciones viales.

En las zonas con alta densidad comercial, esta acumulación genera constantes quejas vecinales. Por ello, muchos municipios neoyorquinos han implementado normativas administrativas locales que sancionan el abandono de propiedad en la vía pública, lo que significa que un infractor puede enfrentar un proceso penal por sustracción y, en paralelo, una sanción administrativa municipal.

Frenos invisibles: la tecnología perimetral como solución

Ante la ineficacia de los carteles de advertencia tradicionales, las grandes cadenas de supermercados han optado por blindar sus activos mediante el uso de tecnología preventiva de contención perimetral.

Este sistema, implementado de forma masiva en áreas urbanas, consiste en un mecanismo de bloqueo electrónico instalado en una de las ruedas del carrito.

El sistema opera mediante una línea invisible o antena enterrada alrededor del estacionamiento del comercio. Cuando el carrito cruza este límite autorizado, la rueda se bloquea de forma automática, inmovilizando el coche por completo hasta que un empleado de la tienda lo destrabe o el cliente lo empuje de regreso a la zona permitida.

Las empresas de seguridad comercial señalan que la inversión en estos dispositivos de bloqueo automático reduce drásticamente las tasas de pérdida, abarata los costos de gestión operativa y evita los roces de convivencia con las comunidades de vecinos, dejando en claro que el carrito no es un bien comunitario.

Visita nuestras secciones: Servicios e Internacionales

Para mantenerte informado sigue nuestros canales en TelegramWhatsApp y Youtube

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

TEMAS DE HOY:
AMÉRICA
Escoge tu edición de 2001online.com favorita
Venezuela
América