Una madre venezolana radicada en el sur de la Florida pide el envío inmediato de maquinaria pesada a La Guaira para rescatar a su hijo de 30 años, Levi Carrizo, quien permanece atrapado junto a su esposa bajo los escombros del edificio residencial Coral Bella.
Mariana Campero mantiene la esperanza de encontrarlo con vida luego de recibir una llamada silenciosa desde el teléfono del joven una hora después del doblete sísmico del pasado 24 de junio.
Angustia e incertidumbre
La petición de auxilio cobró fuerza tras confirmarse que tres de los cinco perros de los equipos de rescate desplegados en la estructura compactada detectaron señales de vida en el sitio, donde decenas de ciudadanos continúan sepultados ante la falta de grúas de gran tonelaje.
La crisis migratoria agrava la tragedia familiar, ya que Campero enfrenta la imposibilidad de viajar a la zona cero debido a su pasaporte vencido y al temor de perder su estatus legal en Estados Unidos según detalla Univisión.
Emergencia nacional
Este caso se suma a la emergencia nacional que ya contabiliza 855 edificaciones afectadas por los terremotos, entre ellas 189 en colapso total y 666 con daños graves, lo que deja un saldo estimado de más de 30 mil damnificados.
Mientras 26.121 funcionarios ejecutan labores de contingencia en La Guaira y el Poliedro de Caracas registra a 15.467 voluntarios, el ingreso de tecnología de remoción representa un factor importante para extraer a las víctimas antes de que expire el margen de supervivencia.
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