Un pelotón de fusilamiento militar ejecutará a Nidal Hasan, el responsable de la masacre de Fort Hood ocurrida en 2009.
El Pentágono confirmó este lunes por la noche que el presidente Donald Trump validó esta directriz tras recibir y aceptar la recomendación formal del secretario de Defensa, Pete Hegseth, para aplicar la pena capital mediante este método.
Sean Parnell, portavoz del Pentágono, indicó en la red social X que Hegseth definirá próximamente el lugar y la fecha exacta del castigo contra el atacante.
Parnell recordó que el excomandante del Ejército abrió fuego contra soldados desarmados al grito de “Allahu Akbar”, según sepala CNN.
Este ataque cobró la vida de 13 personas y causó heridas a otras 32; una resolución que el propio Hegseth apoyó públicamente con la palabra “justicia”.
Hito histórico
El sistema militar de Estados Unidos mantiene un historial de ejecuciones extremadamente bajo en la historia contemporánea, lo que convierte este caso en un hito legal sin precedentes recientes.
De acuerdo con los registros del Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC, por sus siglas en inglés), las Fuerzas Armadas estadounidenses no aplican la máxima pena desde 1961, año en que el Ejército ahorcó al soldado John A. Bennett.
Antecedentes de Hasan
Hasan, quien trabajaba como psiquiatra militar, perpetró el asalto semanas antes de su despliegue programado hacia Afganistán.
Un jurado militar lo condenó a muerte en 2013 tras un juicio donde él mismo asumió su defensa y admitió los cargos.
Este fue un proceso que consolidó el ataque en la base de Texas como uno de los peores incidentes de violencia en la historia de las instalaciones castrenses de ese país.
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