Una profesora de guardería resultó detenida tras ser acusada de una agresión física contra un niño de dos años.
El hecho ocurrió en una institución del suroeste de Miami-Dade. La acusada quedó en libertad tras pagar una fianza de 5 mil dólares, luego de que se le señalara por sujetar y sacudir al infante.
Beatriz Gómez Hurtado, de 53 años de edad, fue arrestada el pasado lunes por un cargo de abuso infantil, sin causar lesiones corporales graves, según los registros de la cárcel.
Agredió físicamente a un niño por su mal comportamiento
De acuerdo con un informe de arresto, Gómez Hurtado trabajaba en la sede de Lincoln-Marti Schools and Childcare Centers, ubicada en 15198 Southwest 288th Street, cuando el niño comenzó a “portarse mal” en un salón de clases.
Después de que el niño se acostara en el suelo durante una rabieta, Gómez Hurtado lo levantó por la muñeca y lo puso de pie; luego “colocó ambas manos alrededor del cuello y el rostro de la víctima y la sacudió de un lado a otro varias veces”, señaló el informe.
Posteriormente, lo castigó con un “tiempo fuera” en una silla, detallaron las autoridades. Al niño le encontraron una marca en el costado del cuello y moretones en la mejilla.
Gómez Hurtado fue arrestada e ingresada en la cárcel de Miami-Dade. El martes compareció ante un juez, quien fijó la fianza de 5.000 dólares.
Despiden a la docente de la guardería
En un comunicado, funcionarios de Lincoln-Marti dijeron que la directora de la guardería se comunicó con la madre del niño después de que un empleado informara que el menor tenía una marca en el cuello.
La directora revisó las imágenes de vigilancia del salón de clases y, de inmediato, retiró a la empleada del aula y del plantel y la despidió.
“Lincoln-Martí Community Agency está profundamente entristecida y preocupada por la conducta que se observa en el video de vigilancia del salón de clases en el que aparece una exempleada y un niño de dos años”, señala el comunicado de la institución.
Añadió que la empresa coopera con la policía para la investigación.
“Agradecemos que la directora del centro haya actuado con determinación y haya seguido los procedimientos de notificación y protección infantil. Si bien ningún sistema puede predecir siempre las acciones de un empleado en particular, las medidas de vigilancia, supervisión y reporte de Lincoln-Martí permitieron que la conducta se detectara con rapidez, que se retirara a la empleada, que se informara a la familia y que se notificara a las autoridades correspondientes”, concluye el comunicado.
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