En la antigüedad, el laurel era símbolo de sabiduría y gloria, y los griegos lo utilizaban para crear coronas. Además, se le atribuían propiedades mágicas y medicinales. En la actualidad, no solo se le atribuyen propiedades medicinales, sino que esta planta sigue siendo un ingrediente indispensable en la cocina, especialmente en la mediterránea, y se utiliza para aromatizar platos como estofados, sopas y salsas.
Incluso, más allá de estos usos tradicionales, el laurel tiene propiedades y usos que pueden sorprender, sobre todo en la cosmética.
¿Cómo se utiliza el laurel?
Este es un arbusto aromático originario del Mediterráneo, con alta resistencia para ser cultivado en ambientes de frío o calor; y se puede utilizar de diversas maneras. Sin embargo, expertos señalan que sus hojas frescas o secas, son la parte más utilizada de la planta y albergan un sinfín de posibilidades en distintos ámbitos.
Por ejemplo, se puede preparar una infusión para estimular el apetito, favorecer la digestión y mejorar problemas como la acidez estomacal, así como los espasmos intestinales.
También se pueden aplicar en cataplasmas o utilizar aceite esencial de laurel para reducir la inflamación en las articulaciones y los músculos; y hasta disminuir las molestias provocadas por torceduras, esguinces o contusiones. Además, se puede emplear es lociones, infusiones o compresas para combatir bacterias causantes de infecciones en la piel, las vías urinarias y el tubo digestivo.
Finalmente, y no menos importante, se pueden usar las hojas frescas porque son una gran fuente de vitamina C y un antioxidante poderoso que ayuda a eliminar los radicales libres del cuerpo. Previenen el envejecimiento celular y enfermedades como el cáncer.
Rutina de belleza
Entre las opciones a considerar cuando de cosmética se trata, es que el laurel sirve como:
1. Tónico facial. Tonifica la piel, reduce la grasa, elimina impurezas y limpia poros obstruidos. Por otro lado, es un aliado perfecto para quienes quieren rejuvenecer la piel. Minimiza las arrugas y líneas de expresión y mejora la elasticidad de la piel. Úselo en un tónico con agua de laurel.
2. Mascarilla capilar. Fortalece el cabello, combate la caspa y promueve el crecimiento. Incluso se puede mezclar con cayena y romero. Pon a hervir las hojas en una olla con agua, deja enfriar y aplica después de lavar el pelo.
3. Baño relajante. Al agregar hojas de laurel al agua del baño, el vapor caliente libera su aroma, creando un clima relajante. Ideal para combatir el estrés y la ansiedad.
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