Lucir un cabello saludable no solo implica que se vea brillante, libre de caspa y puntas abiertas, por ejemplo, también es un pelo que siempre huele bien.
Es decir, es un cabello de aroma fresco, el cual no siempre es posible debido a factores como, poca o mala higiene, algún problema de salud o cambio hormonal, e incluso, una reacción a la toma de algún medicamento.
¿Cuáles son las posibles causas del mal olor en el cabello?
Existen muchas maneras de prevenir que el pelo huela mal, pero para ellos es esencial, identificar la causa.
Entre las principales responsables de un cabello maloliente se encuentran: higiene insuficiente, acumulación de sebo y sudor, contaminación ambiental, estrés, dieta desequilibrada, uso de productos capilares inadecuados, problemas del cuero cabelludo (afecciones como la dermatitis seborreica, la psoriasis o infecciones fúngicas que alteran el equilibrio del cuero cabelludo), o humedad persistente.
¿Puedo evitar el mal olor?
La respuesta es un sí rotundo, una vez logres identificar la causa, se pueden tomar los correctivos para evitar este inconveniente tan molesto tanto para el que lo sufre como para quienes conviven con él.
En tal sentido, la recomendación es:
1. Lavar el pelo regularmente con un champú adecuado, es decir, con un producto que se adapte a tu tipo de cabello y cuero cabelludo. La clave es limpiar eficazmente sin resecar.
2. Enfocarse principalmente en el cuero cabelludo, pues el mal olor generalmente emana de esta zona. Las personas suelen centrarse en el cabello y no en el cuero cabelludo. Masajea suavemente el champú con las yemas de los dedos para estimular la circulación y limpiar a fondo.
3. Aclarar a fondo. Asegurarse de que no quede champú o acondicionador en el cabello. Los residuos se acumulan y causan mal olor.
4. Seca completamente, porque la humedad es un gran enemigo. Si es posible, deja que tu cabellera se seque al aire libre. Asegúrate de que esté completamente seco antes de recogerlo.
5. Lavar las herramientas de peinado es muy importante, ya que los peines, cepillos y planchas acumulan residuos de productos, sebo y células muertas que pueden transferir la suciedad al cabello limpio.
6. Evitar tocarse el cabello constantemente, porque las manos transfieren suciedad y olores al pelo. Igualmente, procura lavarlas con frecuencia para minimizar este inconveniente.
7. Si no puedes lavar el cabello con la frecuencia deseada, opta por utilizar un champú seco, el cual absorbe el exceso de grasa y refresca el olor. Cabe acotar que, esto es una solución de emergencia, no sustituye un lavado.
Adicionalmente, siempre termina el lavado enjuagando con agua fría para ayudar a sellar la cutícula del cabello. También conviene agregar unas gotas de jugo de limón o vinagre de manzana (diluido en agua) para un aroma fresco y para equilibrar el pH del cuero cabelludo.
Otra alternativa que puede ayudar es el uso de perfumes capilares o brumas refrescantes que ayudan a añadir fragancia al cabello y no lo reseca.
Por último, pero no menos importante, usa una toalla limpia y seca que solo uses para tu pelo. Esto evita que los olores de otros paños se transfieran a tu melena.
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