Carlos Jairran: El arte es libertad y expresión, pero sobre todo honestidad y carácter

“Me di cuenta que crear o recrear cuerpos que se movían podría ser un recurso expresivo infinito”

Viernes, 18 de septiembre de 2026 a las 07:00 am
Carlos Jairran: El arte es libertad y expresión, pero sobre todo honestidad y carácter

Para el escultor venezolano Carlos Jairran, su amor por el arte nació desde la niñez. Egresado de UNEARTE y con una sólida proyección internacional, el artista aragüeño ha cautivado a la crítica con series como Escultura Danzada, donde los cuerpos parecen buscar permanentemente el vuelo. En el marco del Día del Artista Plástico conversamos con Jairran sobre los motores que impulsan su obra.

Z3D: Tus primeros ejercicios infantiles fueron con plastilina y stop-motion: ¿cómo recuerdas esa transición en la que el juego se convirtió en una vocación formal por la escultura?

CJ: Siempre recuerdo el momento en que entré por primera vez al taller de escultura de la universidad, ver esculturas y estudiantes trabajando en ellas me motivó a sentir entusiasmo por crear. Me di cuenta de que mi vocación venía mucho de construir en un taller, hacer palpables ideas a través de los materiales y allí estaba todo. De niño pasaba mucho tiempo en mi habitación creando personajes en plastilina, de adulto hago lo mismo, pero en un taller, ahora a otra escala y con herramientas profesionales.

Z3D: ¿Qué descubriste en la danza y en la expresividad de los bailarines que terminó por definir tu mirada en el epicentro de tu obra?

CJ: De niño llegué a obsesionarme por la animación stop Motion y por el cómic, pero otra de mis grandes obsesiones creo que la más grande, era la anatomía. En la escultura quería juntar estas obsesiones, pero no sabía cómo hasta que vi de cerca bailarines expresándose con su cuerpo. Pude entender que el movimiento sugerido podría convertirse en narrativa para mis esculturas. Me di cuenta que crear o recrear cuerpos que se movían podría ser un recurso expresivo infinito.

Z3D: Trabajas con modelos in situ para captar la tensión muscular y la vida en la piel. ¿Cómo es esa dinámica en el estudio y qué le aporta esa cercanía directa al espacio de tu obra?

CJ: Justo ahora estoy en un punto en el que casi no requiero modelos como referencias para modelar una escultura. De tanta observación he entendido cómo funciona la anatomía y a veces me gusta pensar que una escultura viene completamente de mi imaginación. También termino sorprendiéndome y aprendiendo cada vez que vuelvo a trabajar con modelos. Allí encuentro algo que va mucho más allá de la exactitud anatómica, me encuentro mejor con el gesto, con el alma que habita en la piel de estas personas que posan. Los modelos llegan al estudio, el cual debe ser un lugar seguro donde estas personas se desnudan literal y metafóricamente. Aportan desde su seguridad y confianza a través de sus poses y movimientos, verdades que desde mi verdad interior no entiendo aún. Así la escultura termina siendo más real. Más sentida y coherente.

Z3D: ¿Cómo logras materializar el vacío y hacer que una pieza fija transmita la sensación inminente de una caída o un vuelo?

CJ: Hay cosas que aun no entiendo de dónde vienen y una de ellas es mi fascinación por ese instante de tensión antes de que algo ocurra, sobre todo si ese algo es determinante. Un paso, una caída, un abrazo de despedida, esa tensión antes de un primer beso o ese momento antes de que todo deje de existir. En nuestro contexto nacional hemos vivido muchos momentos así y creo que eso me ha ayudado a lograr esto en mis esculturas, el vacío que rodea mis obras es el mismo que nos rodea a nosotros, la incertidumbre termina siendo un material esculpible para mí.

Z3D: Tus esculturas suelen plantear coreografías sobre bases inestables que rozan el límite del equilibrio. ¿Qué simboliza ese riesgo físico y espacial en tus personajes?

CJ: Que nuestro suelo, así como las bases de las esculturas nos sostienen y al mismo tiempo son tan inestables que eso mismo nos empuja y nos dicta el ritmo a seguir. En mi escultura va más allá de un propósito compositivo.

Z3D: Además de la galería y la exposición formal, te has interesado por la intervención en los espacios públicos. ¿Cómo cambia la relación de la escultura con el espectador cuando sale de los lugares cerrados?

CJ: Cambia totalmente, aunque creo mucho en los espacios expositivos y en la contemplación adecuada de las obras que ofrecen los museos o galerías, también me interesa que la escultura intervenga espacios inusuales y se encuentre con la confrontación. Siempre he creído que la escultura se completa con el diálogo de quien la recorre.

Mi amor por la escultura nació en la calle, en tiendas de antigüedades, en iglesias, en plazas públicas y en muchos lugares, pero no en museos, me siento poco atraído por todo ese juicio de “obra de arte” que cambia el carácter de muchas obras limitándolas a cierto público o manera de percibirlas.

Mi tema con los espacios formales es que me aburren esas clasificaciones que otorgan ciertos lugares de que, si algo es arte o no, de que, si algo es contemporáneo o no, acá la discusión y lo importante está en ver y dejarse conmover, el arte es libertad y expresión, pero sobre todo honestidad y carácter.

Z3D: Con una trayectoria que incluye muestras nacionales e internacionales, ¿De qué manera logras evolucionar tu lenguaje plástico sin perder la espontaneidad de tus obras?

CJ: Siempre he creído que la obra es un proceso que justamente evoluciona, pero evoluciona así cómo nuestro carácter lo hace, no porque un día un artista se levanta con ganas de hacer algo completamente diferente para ser disruptivo, no. La evolución viene de la experiencia, todo lo que aprendemos y vivimos, también de lo que dejamos que nos influya, así como esas pequeñas obsesiones que tenía de niño, de adulto van llegando nuevas que se van sumando y alimentando la obra que nos distingue entre tantos desde la honestidad.

Z3D: ¿Quién es tu mayor inspiración?

CJ: Hay muchas personas que han sido inspiración para mí, he tenido muchos maestros, amigos y artistas en la historia que han sido felices en su labor, personas muy apasionadas cuyo propósito ha sido crear sobre todas las cosas. Que me ayudan a sentirme menos solo, a seguir luchando y pensar que siempre he estado en el camino correcto.

Z3D: ¿Qué le recomendarías a los jóvenes que quieren seguir tus pasos, pero tienen miedo de dar el primer paso?

CJ: Para mí es un honor muy grande que eso ocurra, seguí los pasos de muchas personas. Así que una de mis mayores recomendaciones es que hagan, trabajen, así tengan poco tiempo, pero háganlo todos los días, enamórense, obsesiónense, no teman a que les digan que pierden el tiempo, defiéndanse, escriban, háganse amigos y curiosos de personas que admiren, eso les va a hacer la vida más fácil y además de sentirse menos solos (o locos) van a aprender muchísimo. Estudien mucho, esto es infinito, yo aún sigo estudiando y aprendiendo.

Preguntas rápidas

- Material preferido: plastilina

- Espacio público en el que te encantaría dejar una de tus piezas: en plena ciudad, una que desde lo alto dance con el Ávila.

- Una escultura clásica de la historia del arte que te haya marcado: Apolo y Dafne de Bernini.

- Una frase: La forma que se ajusta al movimiento no es prisión sino piel del pensamiento (Octavio Paz)

- Un libro: Las Flores del Mal, Charles Boudelaire.

- Música para inspirarte: Va pensiero de Verdi o La Vida Boheme han inspirado varias de mis obras.

Por Karla Guzmán
Fotos Cortesía
Coordenadas @carlosjairran.escultor

Visita nuestra sección Variedades

Mantente informado en nuestros canales de WhatsAppTelegram y YouTube

TEMAS DE HOY:
VENEZUELA
Escoge tu edición de 2001online.com favorita
Venezuela
América