A los 16 años, Estefanía García ya acumula más de seis años en el mundo de la repostería. Su camino comenzó de manera inesperada, cuando a los 10 tuvo un sueño que ella misma describe como una revelación: se veía vendiendo postres en su edificio, recorriendo piso por piso para ofrecerlos.
Al despertar, compartió la idea con su mamá, quien la apoyó desde el primer momento. Con utensilios nuevos y mucha curiosidad, empezó una aventura que se convirtió en parte esencial de su vida. Hoy, ese proyecto se ve materializado en Nia’s Cakes, un emprendimiento en el que ofrece ponquecitos, tortas, galletas y muchas otras opciones.
Con el paso del tiempo, descubrió que no se trataba solo de un pasatiempo. “Me di cuenta cuando cada día me esmeraba por hacerlo mejor. Quería aprender, y una tía me obsequió un curso con mi maestro Claudio D’Ambrosio; fue increíble esa experiencia. Además, cada día me realizaban pedidos y eso me motivaba a hacer todo excelente. La verdad, la repostería ha sido una bendición en mi vida. Recuerdo que cuando comencé me levantaba supertemprano para terminar los pedidos”, cuenta.
Su historia refleja cómo una idea sencilla puede transformarse en pasión y en proyecto de futuro. Este arte comestible no solo le ha permitido crecer como persona y creadora, sino también construir un camino desde la disciplina, la fe y el apoyo familiar.
Z3D: ¿Cómo ha sido tu proceso de aprendizaje: autodidacta o técnico?
EG: Creo que tiene una mezcla de los dos, porque he realizado cursos online donde he aprendido técnicas excelentes; el resto ha sido por mi cuenta, aprendiendo al observar videos y poniendo en práctica lo aprendido y corrigiendo los errores.
Z3D: ¿Cómo organizas tu tiempo entre los estudios y tu emprendimiento?
EG: Mi apoyo más grande es mi mamá: ella me organiza los pedidos, va a comprar mercancía y a veces realiza las entregas sola porque estoy en clases. Una vez que llego a casa, me organizo con mis tareas y luego me pongo a sacar los pedidos.
Z3D: ¿Cuál ha sido el reto más grande que has enfrentado hasta ahora y qué lección te dejó para tu negocio?
EG: Considero que cada pedido es un reto, por muy sencillo que parezca, porque es una responsabilidad muy grande que debes cumplir con tus clientes. Aunque tengo varias experiencias que me han hecho llorar y sentir frustración. Por ejemplo, en un pedido de torta de boda, una vez que estaba armada, se estaba cayendo. Mi mamá casi se desmaya. Fue un momento muy desagradable que aún recuerdo y siento pena y ganas de llorar. Pero gracias a un angelito, que es mi abuela Eva, que siempre siento su presencia en cada momento, cuando la situación se pone difícil, de forma mágica ella está allí y todo se soluciona.
En otra experiencia se me han roto pasteles al momento de desmoldarlos, y así un sin fin de cosas, con todas esas experiencias ahora sé, lo que sí debo o no debo hacer.
Z3D: Si tuvieras que definir el estilo de tus postres en tres palabras, ¿cuáles serían y hacia dónde quieres llevar ese sello distintivo?
EG: Las palabras serían técnica, calidad y exquisitez. Nuestro estilo es adaptable, pero siempre buscando la excelencia. Utilizando las técnicas adecuadas y los productos de calidad, con seguridad se obtendrá un postre exquisito, adaptado a los gustos de la clientela. Este sello distintivo es el que hace que cada cliente lo recomiende en todo el país.
Z3D: ¿Cuáles son las metas o proyectos inmediatos que te has propuesto alcanzar con tu emprendimiento?
EG: Una meta es comenzar con mi propio local. Sería maravilloso tener un espacio donde pueda recibir a mis clientes con un rico postre y su respectivo café. Y seguir soñando en grande con tener franquicias a nivel nacional.
Z3D: ¿Te gustaría tener tu propio taller, una cadena de pastelería de autor o quizás dar clases y formar a otros?
EG: Sería genial tener una cadena de pastelería con mi nombre, es un gran sueño. Sin embargo, se requiere de mucha experiencia y preparación para dar clases y formar a otros.
Z3D: ¿Qué les dices a otros jóvenes de tu edad que tienen un talento o un sueño, pero tienen miedo o dudas sobre empezar a emprender tan temprano?
EG: Les diría que cumplan ese sueño, que estudien y se esfuercen más para mejorar cada día ese talento. No es fácil emprender, pero con la ayuda de la familia, todo se puede.
Z3D: ¿Cuáles han sido tus tortas favoritas de hacer y cuáles te gustaría hacer en algún momento?
EG: Todas me gustan. La de piña es una de las más vendidas, así como la de chocolate con crema de parchita, tres leches y pie de limón o parchita. Mi objetivo es poder realizar una torta decorada con fondant, subir de nivel. Vamos paso a paso.
Por Wanda López Agostini
Fotos: David Urdaneta
Coordenadas: @niascakes
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