Gregorio Nieto es un destacado violonchelista de Barquisimeto que inició su formación a los cinco años en el conservatorio Jacinto Lara. A lo largo de su carrera, ha recorrido América Latina, Europa y Estados Unidos junto a agrupaciones de la talla de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y la Orquesta Sinfónica de Venezuela. Entre sus logros internacionales destacan su interpretación de las Variaciones Rococó de Tchaikovsky en Italia y Grecia en 2008. Además de ser seleccionado como uno de los cinco alumnos exclusivos de la célebre Natalia Gutman en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú.
Z3D: ¿Cómo empezó tu amor por la música? ¿Por qué el violonchelo te atrapó?
GN: Mi amor por la música comenzó cuando apenas tenía 5 años. Aquello que era solo una actividad extracurricular se convirtió en una pasión que sigue creciendo cada día. Quizás porque descubrí que la música es una herramienta comunicacional que supera las barreras del idioma. La música es el perfecto lenguaje de las emociones, es sanadora, tiene el poder de hacerte llorar sin necesidad de que la entiendas. La música tiene el poder de desconectarte de todo. Por eso, muchas veces al tocar o escuchar música, uno puede abstraerse tanto que, cuando finaliza, llega incluso a tener la sensación de que el tiempo se detuvo y toma unos segundos volver a la realidad. Ese escape es como un viaje mental, emocional y espiritual. Es similar a una meditación en donde uno puede dejar de pensar para conectar con el presente.
El violonchelo me atrapó por su singular belleza, su similitud con la voz, su capacidad de producir sonidos que pertenecen al registro del violín, la viola y el contrabajo. El violonchelo tiene la virtud de poder pasearse por parte de los sonidos de sus familiares de cuerda frotada. Por eso, el éxito de ensambles de cellos como el de los 12 Cellistas de la Filarmónica de Berlín.
Z3D: Eres el primer violonchelista latinoamericano en grabar con la London Symphony Orchestra. Al vivir esta experiencia, ¿te detuviste a pensar en tus sueños de la niñez? ¿Qué significó para ti esta hazaña histórica?
GN: Sí, sin duda alguna grabar con la London Symphony se sintió como un premio a la constancia y disciplina de aquel niño barquisimetano que se sentaba con su cello tamaño 2/4 a tocar encima de las grabaciones de los más grandes cellistas. Fantaseando con que el cellista solista era él. Curiosamente, algunas de esas grabaciones las acompañaba la London Symphony. Quizás fue incluso un ejercicio de visualización del que no era consciente. Lo cierto es que sí, me detuve a pensar en los sueños de mi niñez, me permití disfrutar de ese momento, agradecer a Dios y a tantos que han formado parte de este camino. Esta grabación significa para mí un paso muy importante en mi carrera. Lo mejor es que sigo soñando y trabajando, por lo que veo este logro como un gran incentivo para avanzar a mis siguientes proyectos.
Z3D: Has tocado piezas que han marcado tu carrera musical. ¿Cómo ha cambiado tu comprensión de estas obras desde que las tocaste por primera vez hasta la actualidad?
GN: Sin duda he tocado y estudiado piezas que han marcado mi carrera, como es el caso del Concierto N.º 1 de Camille Saint-Saëns. Cuya versión ha ido cambiando a través de los años y aunque la experiencia ciertamente ayuda mucho, cada pieza que estudio es para mí un mundo nuevo. Procuro que mi enfoque sea casi el mismo de un niño que siente que todo es nuevo y está por descubrir.
Incluso cuando se trata de obras con las que ya estoy familiarizado de tanto escucharlas. Para mí como intérprete no se trata de repetir lo que he escuchado, sino de redescubrir la partitura cuantas veces sea posible. Para ofrecer una versión honesta, auténtica y acorde con la madurez emocional del momento. Por eso, mi única comprensión actual es la de no aferrarme a una versión, sino estar abierto para que cada obra evolucione y sea nueva de alguna manera.
Z3D: En Opus 33, Romantic Cello lograste un engranaje artístico con el director Josep Vicent. ¿Cómo fue el resultado de esa unión?
GN: Desde la primera vez que vi dirigir a Josep supe que sería muy emocionante hacer música con él. La pasión que imprime en el escenario es muy especial y me identifiqué inmediatamente con esa fuerza. Por lo que decidí invitarlo como director a la grabación, y ahora que ya existe el resultado, confirmo que fue una decisión muy acertada.
Z3D: Enaltece el trabajo del músico y violonchelista ruso Mstislav Rostropóvich. ¿Qué tanto de su legado vive en su propia técnica y en su forma de abordar el violonchelo?
GN: En la música, como en la vida, existe un árbol genealógico que nos da un mapa bastante claro de la procedencia y descendencia. Tuve el privilegio de estudiar casi cinco años con la maestra Natalia Gutman en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, una de las alumnas más destacadas de Mstislav Rostropóvich. Por lo que podría decir con orgullo que mis conocimientos tienen una gran influencia del maestro Rostropóvich y me siento muy orgulloso de ser parte de ese gran legado.
Z3D: De El cisne de Saint-Saëns, ¿cuál fue el mayor reto al imprimirle su propia esencia interpretativa?
GN: Esta es una pieza que se ha interpretado con mucha frecuencia con una intensidad que poco corresponde con la intención del compositor. Quien quiso que el violonchelo emulara la delicadeza, majestuosidad y elegancia natural que transmite un cisne. Yo quise dejar a un lado el ego cellístico y buscar una interpretación un poco más lenta, calmada y dócil. Convertir el violonchelo en el cisne y la armonía de la orquestación en el agua. Creo, al menos, haber logrado un poco de esa atmósfera.
Z3D: ¿De qué manera moldea su visión artística en una industria tan compleja?
GN: Buscando siempre la honestidad y con ello encontrando autenticidad sin proponérmelo. No se trata de simplemente hacer algo diferente por ser diferente, se trata de leer la partitura con humildad, recordar que uno está siempre al servicio de la música y no al revés. Creo que el público percibe esto. En un momento en donde hay tanta distracción y falsedad alimentada por las pantallas y las redes sociales, la honestidad se convierte cada vez más en un producto en escasez que la audiencia sabe reconocer y apreciar.
Z3D: Tu debut con una orquesta en España fue elogiado por el público y la crítica, ¿imaginaste este resultado?
GN: Lo esperaba como parte del reconocimiento natural que todo artista desea obtener por su trabajo. Sin embargo, hace mucho que dejé de preocuparme porque este sea mi principal incentivo. Hago música todos los días porque ya es parte fundamental de mi vida. Seguramente, en algún momento puede que la crítica no diga lo que yo espero, pero estoy mentalmente preparado para que esto no afecte mi juicio ni mi voluntad de hacer música. Pero, por supuesto, en este caso agradezco los elogios y me alegra haber recibido buenas críticas.
Z3D: ¿Algún mensaje para los jóvenes que quieren seguir tu legado y dedicarse a la música?
GN: El mensaje es muy simple: crean en ustedes, crean en su intuición, no acepten experiencias ajenas como si fueran a vivir exactamente lo mismo y atrévanse a soñar trabajando para materializar esos sueños. Y cuando tomen la decisión de hacer algo, vayan y háganlo como si fuera imposible fallar en el intento.
Por Karla Guzmán
Fotos Cortesía
Coordenadas @gregorionietocellist
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