El poder de calmar la mente a través de la respiración: la ciencia de respirar mejor

Científica revela por qué respiramos demasiado rápido y cómo este hábito diario afecta al cerebro

Viernes, 30 de octubre de 2026 a las 11:00 pm
El poder de calmar la mente a través de la respiración: la ciencia de respirar mejor
Foto: Magnific

El ritmo de vida actual somete a las personas a un desgaste constante que suele reflejarse en el cuerpo sin que apenas se note. Entre las funciones biológicas más desatendidas se encuentra la respiración, un acto involuntario que se realiza de forma automática pero cuya calidad influye de manera directa en el bienestar general.

Durante el día, la mayoría de los seres humanos toma aire mucho más rápido de lo que el organismo necesita desde un punto de vista puramente neurofisiológico. Esta prisa constante manda señales de alerta al cerebro, manteniendo activas las zonas asociadas con el estrés, el nerviosismo y la rumiación constante de pensamientos negativos.

La científica e investigadora Nazareth Castellanos, experta en el estudio del cerebro y su conexión con el resto del cuerpo, ha dedicado gran parte de su labor a analizar esta relación íntima entre el oxígeno y las emociones.

Según la especialista, la falta de educación sobre cómo respirar correctamente representa una carencia importante en la sociedad actual, ya que ignorar esta herramienta natural impide aprovechar una de las vías más sencillas, rápidas y efectivas para alcanzar la calma interior, mejorar la memoria y potenciar la capacidad de concentración en cualquier momento del día.

Foto: Magnific

La velocidad de respiración importa

Para comprender mejor cómo funciona el cuerpo humano, la investigadora señala que una persona promedio suele respirar alrededor de quince veces por minuto, una cifra que los expertos consideran demasiado elevada para el equilibrio neuronal. Cuando el flujo de aire entra y sale de forma acelerada, el cerebro interpreta ese patrón físico como un síntoma de peligro o agitación, lo que dispara de inmediato las alertas emocionales y dificulta la relajación profunda.

La experta explica que el cerebro no se limita únicamente a mandar órdenes al sistema respiratorio, sino que recibe constantemente información sobre la velocidad y el ritmo con el que se respira. De este modo, si se logra ralentizar el movimiento del aire de manera consciente, se produce un cambio inmediato en la actividad de las neuronas, ayudando a calmar las zonas cerebrales encargadas del miedo y la ansiedad.

Una de las recomendaciones más sencillas que propone la neurocientífica consiste en dedicar unos minutos al día a sentarse en silencio, sin distracciones, para observar el propio cuerpo y comprobar si se respira por la nariz o por la boca. Al prestar atención a este sencillo detalle, las personas empiezan a ser conscientes de sus propios hábitos físicos.

Para conseguir un estado de tranquilidad real, la especialista aconseja alargar de forma progresiva la exhalación, es decir, tardar un poco más de tiempo en soltar el aire del que se tarda en inhalarlo. Este pequeño cambio en la técnica respiratoria actúa como una llave maestra que abre la puerta a la calma mental y ayuda a enfrentar el estrés cotidiano con mucha mayor serenidad y claridad de pensamiento.

Visita nuestra sección Variedades

Mantente informado en nuestros canales

de WhatsApp, Telegram y YouTube

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

TEMAS DE HOY:
VENEZUELA
Escoge tu edición de 2001online.com favorita
Venezuela
América