La lactancia materna es mucho más que alimento: es un vínculo, un abrazo y un sostén vital en los primeros meses de vida. Este líquido nutritivo está compuesto por proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, minerales, anticuerpos y agua, en una mezcla perfecta que se adapta a las necesidades del bebé y lo protege frente a enfermedades mientras fortalece su desarrollo.
Gabriela Sira, quien lleva años acompañando familias como doula certificada, consejera de lactancia avalada por UNICEF y asesora de sueño, destaca que la mejor manera de apoyar a una madre es darle información clara, escucharla y acompañarla en las tomas para que el bebé se pegue correctamente, evitando dolor y fortaleciendo su confianza.
Su mirada te ayudará a entender que apoyar esta práctica no solo significa dar información, sino también escuchar, acompañar y ofrecer espacios de descanso. Porque detrás de cada amamantamiento hay un esfuerzo enorme y, al mismo tiempo, una oportunidad de fortalecer una conexión humano y esencial: el de una madre con su hijo.
Z3D: ¿Cuáles son los problemas más frecuentes durante la lactancia y cómo se abordan?
GS: Los problemas más frecuentes en la lactancia son el dolor al amamantar y la preocupación por la alimentación del bebé. La manera correcta de evitar el dolor es enseñar a la madre a lograr un buen agarre: el pezón debe quedar en la parte profunda del paladar, la nariz y el mentón del bebé deben rozar el seno, los labios deben estar evertidos (curvos hacia afuera) y el agarre debe ser amplio y profundo.
Otro inconveniente común es el temor de que el bebé no se alimente bien o que la producción de leche no sea suficiente. Para evaluar esto, se debe observar la cantidad de pañales que el bebé ensucia: orinar al menos cinco veces en 24 horas es señal de que está hidratado. También es importante que las tomas duren entre 20 minutos y una hora y media, y que al terminar el bebé pueda dormir al menos una hora, lo que indica que quedó satisfecho.
Finalmente, es clave aclarar que un seno blando no significa falta de leche. Al contrario, un seno blando es un seno sano, libre de mastitis y complicaciones.
Z3D: ¿Qué le recomienda a una mamá cuando piensa que la lactancia no es para ella?
GS: Cuando una madre siente que la lactancia no es para ella, lo primero es escucharla más que darle información. Puede tratarse de un aspecto físico, como una producción de leche insuficiente, en cuyo caso existen alternativas para apoyar.
También puede ser un tema mental o emocional, debido a que la lactancia puede resultar retadora. Identificar si hay algo en la rutina que pueda facilitar el proceso es importante.
Si finalmente la madre no se siente cómoda, no se encuentra a gusto y percibe que la lactancia no es algo que disfruta —no por dolor, sino por su dinámica personal—, eso es válido. Es fundamental reconocerlo, porque, aunque siempre se promueve la lactancia, hay madres que no logran sentirse bien en ella y la prioridad debe ser que disfruten a su bebé.
Z3D: ¿Qué papel juega la pareja y la familia en sostener la lactancia?
GS: Una pareja que apoye y dé soporte permite que la madre, concentrada en su bebé y en su mundo, tenga la burbuja necesaria para vivir la lactancia con tranquilidad. Cuando la pareja se encarga de otras responsabilidades, la madre puede dedicarse plenamente a alimentar y cuidar a su hijo.
La familia también cumple un rol fundamental: apoyar con las tareas del hogar, preparar la comida y ofrecer espacio para que la madre pueda descansar y atender al bebé. Es importante comprender que cada experiencia de lactancia es distinta; la información debe transmitirse siempre desde el respeto, entendiendo que el rol de la familia no es imponer ni decir qué hacer, sino acompañar y sostener a la madre en este proceso.
Z3D: ¿Qué creencias erróneas escucha más seguido y cómo las desmonta?
GS: Las creencias erróneas más comunes sobre la lactancia materna son que la leche no es suficiente o que no aporta lo que el bebé necesita. Esto se desmonta explicando su composición: minerales, nutrientes, azúcares, grasas y proteínas. Es el alimento más completo y especial para cada bebé. Otra idea equivocada es que la leche “no llena” y que el bebé pide comida porque no está satisfecho.
Es importante entender que un bebé lactante no tiene que comer cada tres horas; puede pedir pecho cada hora y media y es completamente normal. También debe aclararse que el sacaleche no determina la cantidad de leche que una madre produce, ya que solo extrae un porcentaje. El bebé siempre logra obtener más leche de manera natural.
Otro temor frecuente es que la madre deba seguir una dieta estricta porque los alimentos pasan directamente a la leche. En realidad, lo que se refleja en la leche son los niveles presentes en la sangre, como alcohol o cafeína, y la información clara ayuda a disipar estos miedos.
Z3D: ¿Qué beneficios tiene para la madre y para el bebé?
GS: Para el bebé, significa un sistema inmunológico más fuerte, menor riesgo de desarrollar diabetes y obesidad, y la seguridad de tener siempre su alimento disponible. Una madre que lacta puede dar pecho en cualquier situación o condición.
Además, los bebés que lactan, gracias al movimiento de succión, tienden a desarrollar con mayor facilidad sus habilidades al momento de hablar, mostrando un avance significativo en su desarrollo del lenguaje.
Para la madre, los beneficios del bebé también se reflejan de manera indirecta: la tranquilidad de saber que el alimento está garantizado, sin depender de la disponibilidad de fórmulas, le permite estar más relajada y confiada en el proceso de crianza.
Z3D: ¿Cómo se maneja la lactancia en situaciones de cesárea, bebés prematuros o madres con condiciones médicas?
GS: Dar lactancia en el postparto inmediato ayuda con la contracción uterina y disminuye el riesgo de hemorragias. Además, las madres que lactan tienen menores probabilidades de desarrollar cáncer de mama u ovario. La producción de leche materna también implica un gasto energético elevado, entre 400 y 450 calorías diarias, lo que favorece que el cuerpo regrese de manera natural al peso previo al embarazo.
En el caso de las cesáreas, está comprobado que no son una limitante para lactar. Lo ideal es colocar al bebé al pecho lo más rápido posible al salir de quirófano. En algunas clínicas de Caracas ya existe el protocolo de iniciar la lactancia mientras la madre está en recuperación.
Con bebés prematuros o madres con condiciones médicas, cada situación se evalúa de forma individual. En prematuros, la recomendación es comenzar con la recolección de calostro mediante extracción manual, incluso si el bebé aún no está comiendo.
En madres con condiciones de salud específicas, puede ser necesario extraer calostro en las 24 horas previas al nacimiento, especialmente si se prevé que no podrán amamantar durante las primeras horas posteriores al parto. Cada caso requiere un manejo particular, siempre con el objetivo de asegurar al bebé el acceso a este alimento esencial.
Z3D: ¿Cómo ve la promoción de la lactancia en Venezuela?
GS: La promoción de la lactancia materna en Venezuela siempre será necesaria, especialmente después de lo vivido. La red que se está construyendo busca llegar a albergues y refugios para enseñar a las madres, ya que una de las crisis es que los bebés que no son lactantes requieren fórmula, y en situaciones de falta de hogar esto resulta complicado, tanto por los protocolos de higiene para prepararla como por la dificultad de adquirirla.
Promover la lactancia materna siempre ha sido importante y actualmente lo es de manera crítica. Se puede impulsar mediante charlas, información en redes sobre cómo colocar al bebé al pecho y explicar por qué funciona la lactancia.
Hacer masiva esta información ayuda no solo a las madres en situaciones de vulnerabilidad, sino también a la madre venezolana en general. Visibilizar la lactancia materna es fundamental.
Z3D: ¿Cómo manejar el destete? ¿Cuándo saber cuál es el momento ideal?
GS: El destete debe ser respetuoso. Colocar sustancias como picante en el seno para que el bebé lo rechace no es el camino adecuado.
La forma correcta es retirar las tomas de manera progresiva, pero constante. Así, el bebé se acostumbra a que el pecho está cada vez menos presente y el cuerpo de la madre disminuye la producción de leche de forma natural, evitando complicaciones como conductos obstruidos o mastitis.
El momento adecuado para el destete es muy personal. Cada madre tiene su propio tiempo y es importante que la decisión no se tome por presión externa, sino desde la seguridad, la calma y la gratitud hacia su cuerpo y su bebé, que han permitido que la lactancia suceda.
El proceso puede tener etapas de avance y pequeñas crisis, porque la lactancia no es solo alimento: también es apego, calor y vínculo con la madre. Algunas mujeres comienzan retirando las tomas de día y dejan las de noche para el final; otras lo hacen al revés. Por eso, el destete siempre debe adaptarse a cada madre y cada bebé.
Z3D: ¿Cuál es el impacto que tiene el acompañamiento de una doula en temas de lactancia?
GS: En mi experiencia personal, contar con una doula y una consejera de lactancia al tener a mis hijos fue de gran ayuda y me enseñó lo que realmente necesita una madre. A lo largo de los años he comprobado que, mientras más escuchadas se sienten las mamás en su postparto, más fluye la lactancia. Es importante entender que no están solas, aunque a veces la lactancia pueda sentirse como un proceso solitario.
La labor de cada doula, consejera o asesora es estar presente para la madre, brindarle información y recordarle que no vive esta experiencia en aislamiento. Si necesita ayuda, debe saber que puede pedirla y encontrarla.
Por Wanda López Agostini
Fotos Cortesía
Coordenadas @douleando
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