La Basílica de Santa Teresa, en el corazón del centro de Caracas, se prepara para recibir a cientos de miles de devotos que este Miércoles Santo renovarán su promesa ante el Nazareno de San Pablo.
La mística del "Limonero del Señor" sigue siendo el motor que impulsa a los fieles a desbordar las esquinas de la ciudad.
El recorrido por las calles de Capitolio y sus alrededores sigue una ruta preestablecida que incluye paradas en esquinas como Santa Rosalía y culmina en la plaza Diego Ibarra.
Los cofredos
El esfuerzo físico de cargar al Nazareno recae sobre un grupo específico conocidos como "los cofredos" o integrantes de la Cofradía de los Caballeros del Nazareno de San Pablo.
Para cada turno de carga, el protocolo exige la presencia de al menos 24 personas distribuidas estratégicamente bajo los travesaños de la mesa.
Estas personas practican y entrenan su resistencia para soportar las más de dos toneladas que pesa el conjunto completo entre la imagen, la madera y las flores.
La técnica de carga requiere que los cofredos mantengan un paso sincronizado para evitar que la imagen se mueva de un lado a otro durante las horas que dura el recorrido por el centro de Caracas.
El párroco rector de la Basílica de Santa Teresa, el padre Armelin De Sousa, señala que "lo que hace pesada la mesa no es la imagen como tal, sino las flores".
Para que se mantengan vivas, se les echa un oasis, el cual es agua que las hidrata durante estos días de mucho calor.
"Al ser una figura relacionada con la salud, las personas vienen todos los días desde muy temprano a la iglesia a orar y pedir por la salud de ellos y de sus seres queridos", comenta.
Se piensa que El nazareno es de yeso, pero en realidad es de madera de pino de flandes "los que han estudiado la imagen dicen que fue hecha en Andalucía, España".
"De hecho, muchas de nuestras costumbres religiosas y maneras de decorar vienen de allá, solo que aquí se le da nuestro toque venezolano", señala el padre.
¿El nazareno se joroba más con el paso de los años?
De Sousa explica que cuando se tiene una conexión espiritual con algo tan sagrado, es normal que las personas empiecen a verlo con más detalle, en este caso se le ve más jorobado.
"Estas conexiones siempre se relacionan con la vida que se tiene en el país, por ejemplo, si han sucedido cosas muy dramáticas, la gente siente que el señor está siendo más solidario con nosotros, y es así", comenta.
Para saber si es verdad habría que medirlo y llevar la cuenta con el pasar de cierto tiempo para ver si es verdad, "pero es lo que forma parte de la fe de la gente y es lo que lo hace bonito de ver".
Explica que es muy común ver como las madres traen a sus bebés y le cuentan la historia del Limonero del señor, agradeciendo y orando "es lo bonito de que las tradiciones se pasen de generación en generación".
El limonero del señor
El padre cuenta que según la historia, se le conoce así porque en 1696 llegó un barco lleno de esclavos de enfermos a La Guaira, causando una epidemia denominada “El Vómito Negro”.
Para ese momento los devotos, deciden sacar por primera vez al Nazareno de San Pablo, creyendo que él les concedería el milagro.
"A la altura de la esquina de Miracielos había un gran árbol de limón que daba a la calle, allí las ramas quedaron enredadas entre la figura y comenzaron a caer decenas de limones".
A los enfermos de dicha enfermedad se les dió de tomar estos limones y como milagro, se curaron. Y desde entonces se coonoce como Nazareno de San Pablo como “El Limonero del Señor”.
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