La feligresía del estado Falcón mantiene viva una de las tradiciones más profundas de la cristiandad al movilizarse masivamente por los centros históricos de Coro y la Península de Paraguaná.
Las piedras coloniales y el aroma a incienso marcan el ritmo de los Jueves y Viernes Santos, días en los que miles de devotos cumplen con la visita a los siete templos.
Esta práctica simboliza el acompañamiento a Jesús en los siete recorridos que realizó desde el Huerto de los Olivos hasta el Calvario, convirtiendo a la región en un epicentro de turismo religioso en el occidente venezolano.
El despliegue de la Corporación de Turismo del estado Falcón (Corfaltur) facilita el acceso a puntos clave, permitiendo que residentes y visitantes transiten de forma segura entre las estaciones de oración.
Historia en el corazón de Santa Ana de Coro
Las familias inician su periplo al caer la tarde, cargando rosarios y vistiendo prendas de color morado en señal de penitencia.
Cada estación ofrece un momento de meditación sobre la pasión de Cristo, mientras los coros parroquiales entonan himnos que refuerzan la atmósfera de recogimiento espiritual de estas fechas.
Con esta edición, sería el cuarto año consecutivo en el que se realiza este evento que enaltece las expresiones y tradiciones del pueblo falconiano.
La costumbre data de hace tres siglos.
El siete representa los dones del Espíritu Santo y los Sacramentos, así que el recorrido simboliza aquel lugar al que Jesús se dirigió justo luego de la Última Cena, llamado Huerto de los Olivos o de Getsemaní.
¿Cuáles son las siete iglesias que se visitan este 2026?
El recorrido en la capital del estado inicia tradicionalmente en la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima, un punto de encuentro moderno que sirve como antesala al casco histórico
Luego se dirigen a la Iglesia de San Nicolás de Bari, templo que custodia valiosas imágenes religiosas coloniales.
La tercera parada obligatoria es la Catedral Basílica Menor de Santa Ana de Coro, la primera catedral de Venezuela.
Luego la comunidad realiza altares especiales en la Iglesia de San Antonio de Padua. El quinto templo es la Iglesia de San Gabriel, seguida por la Iglesia de San Juan Bosco, conocida por su activa participación juvenil.
El circuito culmina en la emblemática Iglesia de San Francisco de Asís, situada junto al antiguo convento franciscano.
Mientras tanto, en la península de Paraguaná específicamente Punto Fijo, el recorrido comienza en la Catedral Nuestra Señora de Coromoto, continúa en la iglesia San Nicolás de Bari y luego la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima.
La cuarta parada se realiza en la Iglesia del Santo Cristo en Las Piedras, le sigue la Iglesia Nuestra Señora del Valle y la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús.
Se finaliza en el Santuario San Joaquín y Santa Ana, el cual representa la edificación religiosa más antigua de la península.
El turismo religioso es un motor económico para los artesanos y comercios locales que ofrecen dulce de leche y conservas de coco.
Esta sinergia entre fe, cultura y economía demuestra que la tradición de los siete templos trasciende lo espiritual para convertirse en un evento de identidad regional.
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