lunes, mayo 17, 2021

Denuncias de robo de tierras y abuso de poder caen sobre candidato del PRD panameño

2001.com.ve

A pocas horas de los comicios presidenciales en Panamá, un caso de presunto robo de tierras y abuso de poder impacta la candidatura de “Nito” Cortizo, líder del PRD, a quien una empresaria de origen colombiano acusa de valerse de sus influencias para dejarla en la calle.

“Ya no tengo nada que perder. Perdí a mi esposo, a mis hijos… perdí económicamente todo. No quiero que las panameños pasen por la misma experiencia que pasé yo. No quiero que los panameños tengan a un tirano como presidente”, afirma la viuda Mariam Reyes, quien explica las razones de su denuncia pública.

Esta historia comenzó hace 35 años y tiene como protagonistas a los integrantes de una familia colombiana que apostaba por Panamá y su desarrollo, quienes han padecido  asesinato, robo de tierras,  escarnio público y un litigio que ya alcanza los 33 años en los juzgados panameños. Un largo y tortuoso periplo durante gobiernos de dictadura y democracia, pero que ha tenido un personaje siempre presente: Laurentino «Nito» Cortizo.

La empresaria de origen colombiano y nacionalizada panameña vive en en el país desde 1984. Reyes llegó a Panamá junto a su esposo, Leonardo Porras Zuluaga, y sus hijos pequeños. Interesada en invertir en el istmo, la familia adquirió una finca de unas 1.400 hectáreas a través de una oferta pública –que ganó en licitación- al Banco Nacional de Panamá en 1986. La tierra tenía varios kilómetros de costas, de cara al mar Caribe y como vecino al hoy candidato presidencial del PRD.

Apenas la finca fue adjudicada a  Gran Pirámide S.A. (sociedad anónima de Reyes y su esposo)  la mujer recibió una llamada del propio «Nito» Cortizo, donde le dejó claro su “interés” por la hacienda que recién había adquirido. Tras la llamada –explicó Reyes- el banco sorpresivamente retuvo sin mayores explicaciones el dinero de la compra de la finca por ocho meses y no respondía a sus cartas de reclamo para que se hiciera efectivo el traspaso de las tierras. Este sería el primero de una serie de episodios que concluiría trágicamente con al asesinato de un tiro en la cabeza del esposo de la hoy denunciante.

Amenazas , persecución y asesinato

Tras los reclamos, la entidad bancaria realizó la escritura del terreno, pero -según relata Reyes-, con una advertencia: les  quitarían 58.7 hectáreas de la finca sin sustento legal alguno. “Cortizo las tenía ocupadas en formal irregular. Justamente una parte de mi finca limitaba con una amplia tierra propiedad de la familia de Cortizo, que había comprado para pastoreo del ganado propiedad de su empresa familiar Hacienda Hermancor S.A. y por ello quiso apropiarse de esos terrenos. Quería dividirnos la finca por donde pasaba el camino vehicular, y así nuestra propiedad, que compramos al banco, quedó dividida en dos partes sin acceso vehicular, porque se apropió de las 58.7 hectáreas», sostuvo Reyes.

En 1994  gobierna en Panamá Ernesto Pérez Balladares,  del PRD. La situación empeoraría para los Porras Reyes cuando “Nito” Cortizo se convierte en diputado ese año por el circuito 3-2 que comprende las costas y montañas de la provincia de Colón, lugar donde estaban ubicadas ambas fincas. Reyes denunció que en esa época comenzó una persecución sistemática contra la pareja. 

El Banco Nacional de Panamá volvió a sacar para la venta pública en 1997 las fincas que habían sido ocupadas en forma irregular por Cortizo .“Pusieron a la venta algo que ya nos habían vendido casi diez años antes”, explicó Reyes, quien con anterioridad había presentado recursos legales ante el Banco Nacional y la justicia panameña.

Nuevamente  -según relató- recibió otra llamada telefónica de Cortizo, quien le reiteró su “interés” en las tierras. Días después, recibió otra llamada: esta vez del hermano del político del PDR, Roy Cortizo, quien le advirtió que ellos “tenían información de inteligencia militar y ella no podía oponerse a la decisión”, de entregar las tierras en disputa a la familia Cortizo.

A partir de ese momento, y ante la resistencia de Reyes y su esposo, comenzó una “presión” en contra de sus trabajadores. Recuerda la hoy viuda que además de cortarle el servicio de acueducto, robarle postes y  alambres , se organizó una operación ante la prensa local con el objetivo de “difamarlos” porque eran de origen extranjero. Reyes posee aún las denuncias hechas ante el Ministerio Público de Panamá, la Defensoría del Pueblo y una carta al entonces presidente Pérez Balladares advirtiéndole sobre la situación. “No recibimos ninguna respuesta de nadie. Nosotros no teníamos defensa legal de ningún tipo, y menos en el área de la finca donde las autoridades eran afines a Cortizo, quien era diputado”, denunció.

En abril de 2006 durante el gobierno del presidente del PRD Martín Torrijos (2004-2009) varias autoridades ingresaron a su finca de sorpresa con títulos de propiedad ilegales, vehículos gubernamentales e incluso policías armados, un hecho que fue reportado por los medios locales panameños. Por esta acción, Reyes volvió a recurrir a la justicia, pero una vez su queja fue atendida. Fiscalías, Defensoría del Pueblo y Ministerio Público se hicieron de oídos sordos ante sus reclamos.

Ante esta situación, y la creciente presión del hoy candidato presidencial por el PDR, en 2011 Reyes y su esposo decidieron viajar a Medellín (Colombia), y en un medio de comunicación de esa ciudad dejaron constancia -a través de un escrito notariado de ese país y por medio de una entrevista grabada- de las amenazas y sus temores ante los posibles daños físicos, morales y económicos que podía sufrir su familia en territorio panameño.

“El señor Laurentino Cortizo me llamó, me hizo veladas amenazas, diciéndome que me iba a aplicar toda su maquinaria. Se han levantado falsos testimonios, injurias, calumnias en contra de nosotros. Se está dando una persecución por los terrenos”, denunciaba la empresaria en 2011, a través de un video. Al regresar a Panamá recuerda la mujer que se encontraron con su propiedad invadida por pobladores impulsados irresponsablemente por Cortizo y un clima de conflictividad exacerbado que terminó trágicamente con el asesinato de su esposo producto de un tiro en la cabeza.

 En el acta de defunción consta que Leonardo de Jesús Porras Zuluaga falleció “a causa de hemorragia intracraneal, perforación encefálica y herida perforante de arma de fuego en la cabeza” . Devastada la ahora viuda y sus hijos acudieron una vez más a las autoridades para la investigación de la muerte de su esposo, hecho que lamentablemente fue archivado y no resuelto por las autoridades, siempre bajo la sombra de Laurentino “Nito” Cortizo. La empresaria sola y sin instancias a dónde acudir se vio obligada a abandonar sus tierras , sin embargo el caso sigue en tribunales panameños.

«Yo creo que es muy importante que el pueblo panameño sepa la verdad, que conozca quién es Laurentino Cortizo y saque sus propias conclusiones de qué clase de Presidente quieren para su país. Aspiramos a tener un buen Presidente en Panamá y él es un tirano», concluyó.

2019-05-03

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