La zona cercana al epicentro del devastador terremoto de magnitud 7 que sacudió el Tíbet volvió a temblar. El Centro de Redes Sismológicas de China registró tres nuevos sismos de magnitudes 4,5, 4,1 y 4,2 entre la noche del viernes y la mañana del sábado.
Los movimientos se localizaron a 10 kilómetros de profundidad en el condado de Zaduo (provincia de Qinghai), muy cerca del epicentro del seísmo principal registrado el jueves en el condado tibetano de Baqing. Aunque las autoridades no han determinado si forman parte de la misma secuencia sísmica, los expertos advierten que podrían registrarse más réplicas en los próximos días.
Balance de víctimas y daños
Hasta el momento, las cifras oficiales del terremoto principal se mantienen en: 16 fallecidos y 76 heridos; 339 viviendas derrumbadas o con severos daños estructurales; 12.489 personas evacuadas y reubicadas en al menos 18 puntos de acogida provisionales y 20 instalaciones ganaderas afectadas.
Los equipos de rescate completaron tres rondas de inspecciones casa por casa sin reportar personas desaparecidas. Más de 5.000 efectivos se encuentran desplegados en las labores de asistencia médica, búsqueda y atención a las familias afectadas.
Frío extremo y mal tiempo complican el rescate
Las operaciones de auxilio se desarrollan en condiciones geográficas y climáticas extremas, en una región ubicada a unos 4.800 metros de altitud.
La Administración Meteorológica de China alertó sobre nevadas dispersas, fuertes vientos y temperaturas mínimas que podrían descender hasta los -9 °C, lo que dificulta la instalación de refugios temporales y el traslado de suministros.
Además del frío intenso, los sismólogos mantienen la vigilancia en la zona ante el riesgo inminente de desprendimientos de rocas y otros daños secundarios.
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